Integridad y Sabiduria
Sermones

Cómo discernir la verdad (parte 3)

Miguel Núñez 21 marzo, 2010

Probar los espíritus no es solo un mandato bíblico del primer siglo; es una necesidad urgente para la iglesia de hoy. En 1 Juan 4, el apóstol llama a los creyentes a discernir entre la verdad y el error, y ese llamado sigue vigente porque el espíritu del anticristo —el espíritu de engaño, distorsión y rebelión— nunca ha dejado de operar. En tiempos de Juan, la amenaza era el gnosticismo; hoy es el posmodernismo, un movimiento que niega toda autoridad, rechaza los valores absolutos y coloca al individuo como árbitro final de la verdad.

¿Cómo probamos entonces las nuevas enseñanzas? Siguiendo a A.W. Tozer, hay siete áreas que examinar: cómo afecta nuestra relación con Dios Padre, con Cristo, con las Escrituras, con nosotros mismos, con otros creyentes, con el mundo y con el pecado. Si una enseñanza presenta a Dios como un ser utilitario al servicio del hombre, si ofrece mediadores además de Cristo, si relativiza la autoridad bíblica, si fomenta el individualismo espiritual o si diluye la santidad de Dios y minimiza la gravedad del pecado, no viene de Dios.

Satanás es un maestro del engaño que usa la misma Palabra distorsionada para seducir. Es como la luna: toda tinieblas por dentro, pero con luz prestada por fuera. Nuestra única esperanza está en que mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo.

Esta transcripción ha sido generada de forma automatizada y puede contener errores o imprecisiones.

Capítulo 4 de Primera de Juan: "No creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne es de Dios, y todo espíritu que no confiesa a Jesús no es de Dios. Y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene y que ahora ya está en el mundo. Hijitos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, por eso hablan de parte del mundo y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios nos oye, el que no es de Dios no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error."

Bueno, esta es la tercera vez que voy a estar exponiendo este pasaje, en este caso una parte del pasaje. Y para aquellos que no han estado con nosotros en los últimos dos domingos, y al mismo tiempo para algunos que sí estuvieron pero quizás no entendieron todo el contexto, yo quiero revisarlo rápidamente en cuatro o cinco minutos. Voy a usar el mismo patrón que usé con uno de nuestros jóvenes esta semana para ayudarle a visualizar los dos mensajes.

Nosotros primero expusimos el mensaje en detalle, verso por verso, y dentro de esa exposición que hicimos estuvimos hablando de que Juan nos llamaba a probar los espíritus, y que la palabra clave ahí era "probar", dokimazo en griego. A través de esa palabra Juan nos pedía que comprobáramos la veracidad o la falsedad de aquellos que venían enseñando nuevas corrientes. En segundo lugar dijimos que la idea central está resumida en esa palabra "probar", pero como para probar yo tengo que discernir, pudiéramos resumir ambos mensajes en una sola palabra: discernimiento. Eso es lo que nos están llamando a hacer.

En tercer lugar hablábamos de que en el tiempo de Juan la amenaza para la iglesia en ese momento tenía que ver con el movimiento gnóstico, que enseñaba que Cristo no había venido en la carne. Pero Juan también nos enseñó, en cuarto lugar, que había un espíritu del anticristo que en ese momento propagaba esa falsedad. Y aclarábamos que el espíritu del anticristo no es simplemente el espíritu que niega la encarnación de Cristo, sino que es todo espíritu de engaño, de falsedad, todo espíritu de distorsión de la verdad de Dios. Y que de acuerdo a Juan eso no era un espíritu nuevo; es un espíritu que ya estaba en el mundo antes de Juan, persistía en el mundo en los tiempos de Juan y volvería a estar en el mundo. De tal manera que hoy en día nosotros tenemos el mismo espíritu del anticristo con nosotros cuando tiene que ver con la distorsión de la Palabra de Dios. Ese espíritu del anticristo toma la verdad —él no tiene luz— pero toma la luz de Dios, la tuerce, la distorsiona y la presenta en una forma atractiva para el hombre.

Y con esto entonces nosotros hicimos dos grandes sombrillas de aplicaciones. En primer lugar hicimos una aplicación que tenía que ver con la concepción gnóstica del mundo. Había un mundo pecaminoso y un mundo espiritual; el mundo espiritual era bueno, el mundo de lo terrenal era malo según ellos. Y entonces ellos pensaban que la creación de Dios era mala. Hablábamos entonces, incluso les decíamos a los que están participando en un grupo de parejas, que de acuerdo a la Palabra de Dios, no, la creación de Dios no solamente fue buena, es buena. Y Dios nos manda y nos permite a nosotros los que creemos a disfrutarla de una manera santa y de una manera pura, y de eso hemos estado hablando con las parejas últimamente.

En segundo lugar entonces hicimos otra sombrilla de aplicaciones que tenía que ver precisamente con la amenaza para la iglesia en el día de hoy. Porque de nada nos servía saber que el movimiento gnóstico en los tiempos de Juan era la amenaza para la iglesia, si no sabemos hoy en día de dónde corre nuestra amenaza, porque ya eso no es un peligro para nosotros. De tal manera que si vamos a discernir hoy a los falsos maestros y el espíritu del anticristo, es de hoy que tenemos que hablar para la iglesia poder defenderse precisamente de eso. Y hablamos entonces que la amenaza para la iglesia de hoy es el movimiento postmoderno, que en el mundo de la sociedad ha proyectado un principio, y es que no hay valores absolutos, hay un relativismo moral. Pero dentro de la iglesia eso ha afectado creando otro tipo de relativismo, es un relativismo pragmático, práctico, donde entonces no sabemos lo que es apropiado o inapropiado, ordinario o extraordinario, santo o profano.

En el segundo mensaje ahora entonces nosotros ampliamos esas aplicaciones. Y básicamente eso es cómo tú construyes un mensaje: tú lo expones, tú lo aplicas, tú lo ilustras. Y los ejemplos que dimos de la cultura no eran la exposición, no eran la aplicación, eran las ilustraciones de las aplicaciones. Ahora tú tienes una idea de lo que nosotros conversamos.

Oye, yo quiero solamente limitarme al versículo uno que nos manda a probar los espíritus, de manera que mi palabra clave hoy es esa: probar. Todo lo que más yo quiero hacer es una pregunta y contestarla a lo largo del mensaje, una sola pregunta: ¿cómo hacemos eso? ¿Cómo probamos los espíritus?

Y para contestar eso yo quiero ayudarme entonces de otro gran hombre de Dios, A.W. Tozer. Él escribió un libro en el pasado conocido como "Man: The Dwelling Place of God" (El hombre, la morada de Dios), y entonces ese autor tomó un artículo o un capítulo y a ese capítulo le puso un título que es exactamente nuestro tema hoy: ¿Cómo probar los espíritus? Este capítulo ha pasado a ser un clásico en la literatura cristiana en lo que tiene que ver con eso. Él nos dio siete pruebas, yo quiero ver las siete y aplicarlas a nuestro momento.

Y la manera como nosotros vamos a hacer eso, usando a Tozer como nuestro maestro hoy, es viendo la relación que las nuevas enseñanzas y corrientes tienen, o cómo me afectan las nuevas enseñanzas: mi relación con Dios Padre, con Dios Hijo, con las Escrituras, con el yo, con otros creyentes, con el mundo y con el pecado. Cuando yo termine de pasar esas pruebas, yo debo tener una buena idea de dónde viene esta nueva enseñanza.

Comencemos con el primero: Dios Padre. Pero antes de eso, déjame darte otra idea más de Tozer, porque yo creo que esto es lo que hace necesario el poder discernir los espíritus. En primer lugar, Tozer nos recordaba que el corazón humano es como un instrumento musical, y ese instrumento musical a veces es tocado por Dios, otras veces es tocado por mi carne y otras veces es tocado por Satanás. De manera que mi propio instrumento a veces desafina porque no lo tocó el Espíritu Santo que mora en mí, sino mi carne o Satanás. Eso hace necesario poder poner las enseñanzas a prueba.

En primer lugar, entonces, ¿cómo afectan las nuevas enseñanzas, la nueva corriente, mi relación con Dios Padre? Bueno, piensa en eso. ¿Qué me dice la Palabra de Dios acerca de Dios? En general, es un Dios monoteísta, es un Dios unitario y es trinitario. De manera que todo sistema religioso que no sea monoteísta y trinitario, queda fuera, no es de Dios. Ahí tenemos a los testigos de Jehová afuera y a los mormones afuera. Pero tenemos a los gnósticos afuera también, porque los gnósticos no creían en un solo Dios, sino que todos nosotros éramos divinos. Y aparte de eso, que Jehová era un Dios malo que había creado un mundo también malo; de ahí la idea de que este mundo era malo, que esta creación era mala, que había dioses diferentes. El más alto creó lo mejor y a partir de ahí otros dioses menores fueron creando creaciones que iban de buenas a malas, y esta era una muy mala, creada por el Dios malo, Jehová. Obviamente entonces los gnósticos quedaron fuera.

Ahora, escucha, si supiéramos eso y no sabemos cómo seguir usando este primer principio para el día de hoy, ¿de qué nos sirve? Porque el movimiento gnóstico, saber mucho de ellos, no es mi problema hoy. Ok, déjame decirte cómo nos puede servir hoy. Nosotros sabemos que el Dios de la Biblia es un Dios trascendente, es un Dios alto, sublime, muy por encima de nosotros. Sus pensamientos no son los míos, los míos no son sus pensamientos. Ese Dios trascendente también es inmanente, está cerca de mí, está tan cerca que está dentro de mí. Pero viviendo dentro de mí y cerca de mí, no vive para mi servicio.

Yo existo para el suyo, y porque él existe yo existo para él. ¿Por qué menciono eso? Bueno, porque si yo sé que el Dios de la Biblia no es un Dios al servicio del hombre, sino que el hombre debe estar a su servicio, cuando yo escucho las enseñanzas del Evangelio de la Prosperidad donde todo el mundo debe ser rico y Dios está ahí para bendecirme como una máquina tragamonedas, ahora yo sé que eso no viene de Dios. Con la primera prueba no tengo que seguir para las otras seis.

De la misma manera, entonces, estas campañas que nosotros oímos de "ven y no te vayas sin tu milagro", tú sabes que eso tampoco viene de Dios, porque Dios no es un milagrero donde tú vas a ir a que cada cual reciba su milagro, como las canastas de diciembre que reparten los gobiernos de nuestro país de manera ya tradicional. No es el Dios de la Biblia. Ya tú sabes que esa enseñanza no viene de Dios.

Pero eso no es tan sencillo, no se queda ahí, porque el problema es que la concepción que tenemos de nuestro Dios hoy es utilitarista. Escucha lo que dice Barna. George Barna ha estudiado la Iglesia Americana por años y él publica todos los años por lo menos un libro que habla de sus hallazgos durante ese año acerca de la Iglesia Evangélica. Usualmente él trata en su encuesta de preguntar si tú te consideras evangélico nacido de nuevo. Sabemos que quizás no lo era, pero por lo menos de acuerdo al individuo él se clasifica a sí mismo, no simplemente como evangélico, sino nacido de nuevo; él tiene ese convencimiento. Y Barna estudia ese grupo y nos dice en su libro "The Second Coming of the Church" que la visión que la generación de hoy tiene es de un Dios que está al servicio o es para la utilidad y el beneficio del hombre, que es utilitarista.

Y entonces él agrega lo siguiente, escucha. Por suerte que es americano para que él pueda decir estas cosas de la Iglesia Americana: "La espiritualidad de América es cristiana solo en nombre. Deseamos experiencia más que conocimiento, preferimos alternativas más que verdades, preferimos la comodidad más que crecer. La fe debe darse de acuerdo a mis normas o la rechazamos. Nosotros nos hemos sentado en el trono como los verdaderos árbitros de la rectitud, los últimos gobernantes de nuestra propia experiencia y de nuestro destino. Nosotros somos los fariseos del nuevo milenio."

Por ahí lo que Barna está diciendo. Cuando están diciendo "nosotros preferimos las alternativas", eso es el movimiento posmoderno. Este movimiento posmoderno es letal, no es simplemente peligroso. Como yo les decía a uno de nuestros jóvenes cuando le mandé una presentación acerca del posmodernismo, es mortal para la Iglesia. Porque es un movimiento que en primer lugar es inclusivista. El budismo no lo es, el hinduismo tampoco, los musulmanes tampoco. Este movimiento sí lo es. De hecho, este movimiento es inclusivo: tú quieres tener un Dios, ven, te recibimos; tú quieres ser ateo, también te recibimos, porque todo es relativo y nadie sabe. Nadie sabe si el ateo tiene razón o el que tiene este Dios tiene razón, pero todos son bienvenidos. Es un movimiento intelectual, es un movimiento poderoso, es un movimiento que atrae al hombre moderno. Es un movimiento altamente individualista, por eso es que estamos sentados en el trono. Lo que importa es la opinión del individuo; la opinión colectiva del grupo no importa.

Infiltramos eso en la Iglesia y yo te voy a decir cómo luce. Esto es entonces cómo ese movimiento luce hoy en día: nadie tiene la verdad, nadie tiene la autoridad tampoco. La Iglesia no la tiene, los líderes no la tienen, el gobierno no la tiene, la universidad que en un momento dado era autoridad no la tiene. Pues, ¿quién la tiene? El individuo. Por tanto, ese individuo puede cuestionarlo todo y a todo el mundo, él tiene ese derecho. Lo que te dice que es un movimiento rebelde, porque sin autoridad no podemos subsistir.

¿Cómo afecta eso mi relación con Dios? ¿Cuál es la visión que tenemos de Dios? Déjame darte un ejemplo más. Michael Horton entrevistó a Robert Schuller hace unos años atrás en la radio, y Robert Schuller cree que nosotros tenemos un mal concepto de lo que es el pecado. El pecado debe ser redefinido y crear una nueva reforma en base a la definición del pecado que él tiene. "¿Cuál es, Schuller, tu definición?" "Pecado es todo lo que le roba al hombre su sentido de autoestima."

"Pastor Schuller," dice Horton, "yo quiero leerle un texto de la Biblia y preguntarle su opinión, ya que usted entiende," según Schuller, "que la teología ha errado en pensar que debe ser centrada en Dios; debe estar centrada en el hombre." Parece que a él se le olvidó que teología significa estudio de Dios, porque lo que él quiere que esté centrado en el hombre tiene otro nombre y se llama antropología. Eso es otra cosa.

Entonces le dice: "Déjame leer este texto de Segunda de Timoteo 3 del 1 al 5: 'Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios, teniendo apariencia de piedad pero habiendo negado su poder. A los tales evita.' ¿Qué usted piensa?" "Oh, my, yo espero que tú nunca prediques ese pasaje, porque se iría mucha gente."

¿Te das cuenta de dónde estamos? Estamos en una generación que tiene a Dios al servicio de los hombres y sus formas individuales. Y debemos recordar que el Dios trascendente no se ajusta a los hombres, a sus patrones, a sus culturas. Él piensa que el hombre que ha crecido en la sociedad sin revelación, sin luz, sin su verdad y sin su presencia, cuando él entra al reino de los cielos y descubre entonces su revelación, su verdad, su luz, su guianza, él comienza a cambiar todos los patrones aprendidos cuando vivía en las tinieblas. Dios no nos debe favores. Por tanto, el llamado del momento es a la ley y al testimonio, no a la sociedad y sus formas.

Es la razón por la que Dios le dice al pueblo judío: "No quiero que te me mezcles con los pueblos paganos. Te dañan. Ellos no tienen revelación, no tienen luz, están en tinieblas." Es la razón por la que Pablo les dice a los corintios: "No tengas un yugo desigual." El yugo desigual tiene tinieblas, no tiene tus patrones, no tiene mis formas. Te dañan. Es la misma razón por la que Pablo les dice a los corintios: "Sal de en medio de ellos." Te dañan. ¿Te das cuenta ahora la necesidad que nosotros tenemos de volver a la ley y al testimonio?

Nuestro Dios, entonces, el Dios que es alto, sublime, trascendente y al mismo tiempo inmanente y cercano, es un Dios que, decía George MacDonald, es un Dios que es fácil de complacer, difícil de satisfacer. Claro, difícil de satisfacer, porque el único que puede satisfacer a Dios es una vida perfecta, sin pecado. Eso solamente lo puede hacer Cristo, y ya lo hizo a favor nuestro. Pero es fácil de complacer porque Él conoce mis limitaciones y Él conoce hasta dónde yo puedo llegar, de tal forma que cuando Él me ve haciendo mi mejor esfuerzo, ahí Él puede sentirse complacido, pero Él no está satisfecho, porque eso no es lo mejor que puede hacerse de mi parte.

Pero ese Dios, entonces, concebido de esa manera, nos recuerda que cualquier sistema religioso que me proponga salvación por medio de las obras no puede venir de Dios, porque mis obras son imperfectas y lo único que puede complacer a Dios es la perfección de las obras que Cristo hizo, no las mías. Por tanto, eso tiene que dejarse fuera; no es algo que puede ser inspirado por Dios. Eso va a afectar, si esa es la concepción de Dios que tenemos, un Dios que mis buenas obras pueden pasar sus escrutinios, si esa es la concepción que tenemos de Dios, eso va a afectar mi relación con Dios porque no me va a aceptar en esa relación.

Muchas veces nosotros decimos que fulano aceptó al Señor, y sabes que en último caso esa no es la pregunta. Es si el Señor aceptó a fulano de la manera que él vino, porque todo el mundo quiere aceptar a Dios de una forma utilitarista.

Número dos: estas nuevas enseñanzas, ¿cómo afectan mi relación con Cristo? Es una prueba vital porque Cristo es la piedra angular y es la piedra de tropiezo donde se ha quedado atrapada mucha gente. En el caso de los gnósticos, este movimiento postulaba que Cristo no había venido encarnado. Bueno, si Cristo no vino en la carne, no fue hombre; si Cristo no fue hombre, yo todavía estoy en mi pecado, estoy condenado. Eso afecta mi relación con Cristo, me voy a la eternidad condenado. Eso quería Satanás, por eso se inventó esa gran mentira y la vendió en el tiempo de los gnósticos a su generación.

En nuestros tiempos hay otra versión de eso, de un Cristo menos, y es que tú necesitas otros intermediarios además de Cristo para llegar a Dios, cuando Primera de Timoteo 2:5 dice: "Porque hay un solo Dios y también un solo mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús, hombre." Cualquier sistema religioso que me venda la idea de otros mediadores entre Dios y el hombre tampoco puede ser de Dios porque contradice su Palabra. Y afecta mi relación con Cristo, y por tanto tengo que dejarlo fuera.

Lamentablemente, esas no son las únicas versiones. Hoy en día, en el movimiento posmoderno, la Iglesia Emergente, cada cual tiene una versión personal de ese Cristo: un Cristo sin exigencias, sin demandas, cómodo. Pero esto tiene un tiempo caminando, esto tiene un tiempo formándose o gestándose. El abanico simplemente se está abriendo en grande ahora.

Escucha lo que en el año 1937, muchos años antes de yo nacer, que quede claro eso, este doctor Richard Niebuhr escribió: que estamos llegando a un tiempo donde teníamos en beneficio del hombre a un Dios sin ira, que ha traído a hombres sin pecado a un mundo sin juicio, a través de la administración de un Cristo sin cruz.

Estamos llegando a tener ahora un Dios sin ira, trayendo a un cristiano sin pecado, a un mundo sin juicio, a través de la administración de un Cristo sin cruz. Una versión popular, moderna, personalizada de Cristo. Los gnósticos diseñaron su propio muñeco de este Cristo, pero como yo decía, si Cristo no se encarnó, eso me deja en pecado, me deja condenado, me voy al infierno. Eso es exactamente lo que es: ese es el espíritu del anticristo. Pero lo vendió en términos de un movimiento gnóstico que en su tiempo también comenzó como un movimiento intelectual, tipo rosacruces, masones de ese tipo. Le preguntaban a mi padre en una ocasión qué ha significado el movimiento masón, y él dice: "Bueno, mientras más se unen, más son."

Número tres: ¿de qué manera esta nueva enseñanza afecta mi relación con las Escrituras? Y eso es importante, porque yo creo que aquí es un área vital donde Satanás ha engañado a mucha gente. Las Escrituras son la autoridad, es la autoridad, las Escrituras son la máxima autoridad. Pero en el movimiento posmoderno no hay autoridad. No la tiene el gobierno. Hubo un momento en que la autoridad descansaba sobre la iglesia; fue mal usada, abusada, y por tanto el abuso del poder la llevó a la pérdida del poder. Pasó a la universidad durante el tiempo de la razón; la universidad la perdió. Pasó a los gobiernos; el gobierno la perdió. Y ahora, ¿quién la tiene? Nadie.

Pero ahora, ¿cómo yo te voy a vender, si yo soy Satanás, cómo yo te voy a vender una idea que tú la puedas comprar? A cristianos estoy hablando. ¿Dónde yo te pueda quitar la autoridad pero dejarte tu Biblia? Porque si te das cuenta que estoy tratando de quitar la Biblia, tú no me vas a comprar eso. No es tan difícil: tú puedes tener tu Biblia, pero también quitarte la autoridad. ¿Cómo te la quito? Las palabras no tienen significado. Cada lector necesita leer la Biblia y tener su propia interpretación del texto. Y eso encaja perfectamente bien con el movimiento posmoderno, porque nadie tiene la autoridad, ni la Biblia. Ahí donde descansa yo, mi juicio personal, por encima de todo lo demás.

La razón para que estoy insistiendo en este movimiento es porque lo considero mortal de tal. Y yo decía que ya no sé cuándo Cristo viene, pero es el movimiento perfecto para que Él venga, es ideal. Y nosotros que estamos viviendo esos tiempos, nosotros no escapamos a sus influencias y a sus marcas. Yo te lo voy a ilustrar rápidamente: somos como una masilla. Todo lo que le da a la masilla, no importa si para bien o para mal, la marca donde le dio. Déjame ilustrártelo con mi vida ahora.

Yo vengo a Estados Unidos, tenía 15 años fuera. Yo fui entrenado como médico, yo practicaba medicina, la ciencia me entrenó. Yo llego al país, comienzo a ser pastor, comienzo a dar consejería. Tú venías deprimido, primera vez, y tu segunda vez tú salías con un antidepresivo. Para eso me entrenaron. Yo tengo que resolverte, tengo que hacerte sentir mejor. Aparte de eso, esto lo descubrió la ciencia, y a mí me entrenaron con ciencia.

Hoy en día tú vienes a consejería y tú puedes tener un antidepresivo, pero te cuesta trabajo, porque tenemos que revisar toda tu vida. Después que revisemos todo tu patrón de pecado y hayamos tratado con él, si tú sigues deprimido, entonces concluimos que es algo médico, orgánico, para lo cual tú necesitas medicación, pero no antes. Claro, yo fui marcado por el medio en que yo me desarrollé, y hoy estamos en el movimiento posmoderno, y lo queramos o no, hoy nosotros seremos marcados. Unos más, unos menos. Y mientras mejores discernidores somos del error, menos marcados seremos, pero no hay manera de que nadie se haga ileso.

Lamentablemente, usted ha visto cuando llueve: si usted sale sin sombrilla, ¿usted ha visto que alguno llega seco? No, todo el mundo llegamos mojados. Unos más, otros menos, dependiendo de la imprudencia del que salió, pero es la realidad. Nosotros estamos en este movimiento posmoderno, es un movimiento indefinido, indeciso, que no se atreve a dar ninguna opinión acerca de nada.

Pero escúchame cuál es la razón, esto es vital. La razón porque el movimiento posmoderno en la iglesia emergente no quiere definir las cosas es porque la razón humana no es para nada confiable. Ok, ¿cómo yo sé ahora que puedo confiar en lo que tú me estás diciendo con tu razón? No, la razón humana es confiable. Yo no estoy diciendo que es toda confiable porque no lo es. Pero si yo admito que la razón humana no es nada confiable, el sentido común se fue, como hablamos en el primer mensaje, y nosotros no podemos ponernos de acuerdo en nada. No sabemos qué es bueno, qué es malo, qué es debido, indebido, apropiado, inapropiado, sagrado o profano, porque no es que mi razón no es confiable; es una cuestión puramente de opiniones en el vacío. Y eso no es verdad.

Es espíritu del anticristo entonces. No es simplemente el espíritu que niega a Cristo encarnado; es el espíritu que siempre amenaza a la iglesia en cada época de la iglesia con sus nuevas enseñanzas que responden a falsedad, distorsión, mentira y rebelión. Y que vendrá en un momento del futuro. Es un espíritu que siempre ha estado desde la época del Edén. Es un espíritu falso y de falsa sumisión, es el espíritu del anticristo, es el espíritu del posmodernismo: de rebelarse contra todo lo que existe, contra el establishment, todo lo que está establecido tiene que voltearlo, como decían.

La mayor rebelión de todo el universo la causó un posmodernista anticuado, que sería un premodernista entonces. Su nombre es Satanás. Un tercio de los ángeles del cielo se llevó en rebelión. Es el espíritu del anticristo. Es el espíritu que nosotros tenemos que resistir, es el espíritu al cual nosotros tenemos que resistir con todas nuestras fuerzas.

La razón por la que ustedes necesitan ser entendidos en los tiempos es porque escuchen: en un momento dado, cuando David está organizando su equipo de trabajo, de defensa, él manda a llamar a unos que se llaman los hijos de Isacar. Y de los hijos de Isacar, 1 Crónicas 12:32 dice que eran expertos en discernir los tiempos, con conocimiento de lo que Israel debía hacer. Expertos en los tiempos, en lo que estaba pasando, en las corrientes del momento. Y ese conocimiento y experticia en los tiempos, apoyado por el Espíritu de Dios, la verdad de Dios, el don de discernimiento que también viene de Dios, hizo que ellos fueran ese grupo. Tú lo puedes leer: viene mucha gente, pero hay un grupo que viene de los hijos de Isacar. Este grupo era el que sabía lo que Israel debía hacer.

Y hoy en día, de la misma manera, Dios tiene otros hijos que les llama hijos de Dios, quizás también expertos en discernir los tiempos para guiar a su pueblo. Y por eso existen maestros y líderes dentro del pueblo de Dios con grados de discernimiento variados. Unos adelante y otros van detrás; unos están en doble A, otros en triple A y otros en grandes ligas. Siempre ha sido de esa manera. Usted tiene que ser conocedor de los tiempos para que usted también pueda discernir apropiadamente, y que entonces usted pueda probar los espíritus.

Número cuatro. Esa fue la número tres: cómo esta nueva enseñanza afecta mi relación con las Escrituras. Número cuatro: ¿cómo esta nueva enseñanza afecta mi relación con los demás? Eso es vital. La razón por la que es vital es porque este es el movimiento más individualista de toda la historia. Y su forma de infiltrar la iglesia, yo te lo voy a ilustrar en un momento, pero es tan individualista que es el movimiento que básicamente dice que nada importa lo que el otro piensa o lo que el otro decida. Yo soy el capitán de mi propio destino.

Y todo el ser de uno dice que tiene que tener cuidado de que, en la medida en que tú te santifiques, no llegues a un estado de ser un "fault finder", alguien que siempre está encontrando problemas con el otro porque te sientes superior. Este fue el problema con los gnósticos: ellos creían que este conocimiento que ellos tenían estaba simplemente disponible para un grupo, una élite. Ellos eran el "it", ellos eran la cosa, y que ellos solamente eran los iluminados. Entonces dice: ten cuidado, porque no se supone que tú existas en un vacío.

El problema es que el conocimiento envanece, dice Pablo. Y ahí yo participaba en una graduación, voy a dejar los detalles afuera a propósito, de un seminario del estado de Florida. Y mientras llamaban los nombres de los graduandos, el Señor trajo a mi mente una frase que Él me ha recordado múltiples veces, que yo he oído de los propios labios de Charles Swindoll. Te lo voy a decir en inglés para que yo quede bien y luego lo traduzco. Yo no lo he oído del Señor, pero me lo trajo a mi mente en forma personal: "Hijo, no olvides que él tiene cuatro años para ir al seminario y cuarenta años para recuperarse de lo que le hicieron." Es porque el conocimiento envanece.

Dios se lo ha oído, pero no sé lo que ha traído eso a mi mente una y otra vez. Yo creo que, para aquellos de nosotros que somos dados al estudio, es algo que Dios tiene que recordarme una y otra y otra vez. Porque nosotros tenemos que recordar que nosotros somos un grupo, la familia de la iglesia, que nosotros de manera individual no podemos existir.

Y mientras el movimiento gnóstico, acuérdese de que esta es la prueba número cuatro, ¿de qué manera afecta mi relación con los demás?, el movimiento gnóstico, los demás no le importan. Entonces, ¿cómo yo infiltro la iglesia y le vendo esa idea? No es tan difícil. La ha visto con piedad y cómo: "No importa lo que yo hago porque Dios conoce mi corazón. Si a los otros no les gusta, les molesta. No tengo que someterme, no tengo que... Dios conoce mi corazón, solamente Dios sabe." No, eso no es suficiente. Es verdad que solamente Dios conoce mi corazón, pero eso es muy individualista. La Palabra de Dios está ahí para decirlo: esa no es la manera.

¿Y dónde usted ve eso, pastor? Vamos a 1 Corintios, donde Pablo dice, vamos a hablar un poco del don de lenguas.

Cuando vayan a hablar en lenguas que vienen de Dios, quiero que hablen dos o tres, solamente, a lo sumo, no más de dos o tres. Y a la vez. Y es más, si no hay quien interprete, no hablen. "Pablo, ¿cómo que no voy a hablar? Esto viene de Dios." Tienes que estar cuestionando si viene de Dios. Lo que pasa es que el interés individual no puede primar sobre el interés colectivo, y cuando tú hablas en lenguas, nadie entiende y eso es lo único que va a pasar. El único que se edifica es el que habló, y como nadie entendió, tú eres el único favorecido, y tú no puedes estar por encima del interés grupal.

"Pablo, ¿pero si tres son santos? Si vosotros hablan en lenguas y eso es santo, seis, siete, ocho, nueve y diez también debe ser santo." Yo no estoy cuestionando si es santo o no, yo estoy cuestionando la individualidad sobre la colectividad. Y por eso no debes hacerlo. Prefiero que te calles. "Pablo, pero Dios conoce mi corazón." Sí, pero eso no es lo único que importa. "Entonces, ¿qué más importa?" Mira, si vienen de afuera y nos ven de esa manera, vamos a aparecer como locos. "¿Te importa la apariencia, Pablo? Pero Dios conoce mi corazón." No, pero eso no es lo único. Dios conoce tu corazón, pero como los de afuera no lo conocen, ellos conocen tu apariencia. Tú también tienes que cuidar tu apariencia y tu testimonio colectivamente.

Porque el movimiento fue un movimiento individualista y te vende eso con la idea de que "Dios conoce mi corazón, no tengo que pensar en ninguna otra persona." No, la ley del amor me manda que yo tengo que pensar en otra persona.

Y yo decía al principio, en el primer culto, que olvidé decir en este y no lo quiero dejar fuera, porque yo creo que es importante, que yo quería dedicar de la mejor manera posible. Yo una vez dediqué un sermón a mis familiares la semana que mi madre iba a morir. Porque cada vez que yo digo que voy a dedicar un sermón, una vez como que me van a atacar. La persona dijo: "Qué bueno, porque no me atacaron." No, yo no iba a atacar a mi familia dedicando un sermón la semana que mi mamá iba a morir. Si te dedico algo, cuando yo te dedico un libro, yo te quiero bendecir. ¿Te das cuenta que buscamos por nuestros corazones? Si te dedico un sermón, yo quiero bendecirte.

Yo dediqué un sermón en una ocasión a los líderes de la iglesia. Algunos lo recordarán. No sé qué pensaron ellos, pero yo quise bendecirlos. Y esta mañana yo decía que yo quería dedicar el sermón a tres grupos por diferentes áreas del mensaje. Un grupo eran las parejas. Y vamos a llegar ahí ahorita porque estamos estudiando un material altamente valioso con un libro que yo les recomendé, pero que yo creo que ha sido de beneficio para mucha gente. Y yo quiero recordar algunas cosas, no muchas, pero algunas en este mensaje, en una de las pruebas un poco más adelante.

En segundo lugar, yo quería dedicar a este grupo, lo dediqué desde acá para arriba, todos los jóvenes, porque ustedes son la generación más atacada. Ustedes son la generación que lleva los mayores golpes. Ustedes son la generación más afectada. Y algunos de ustedes saben, pero muy pocos, no llegan a esta mano, que por algunos de ustedes, jóvenes, yo he llorado en su presencia, yo he llorado en su ausencia, que yo les amo como generación, como jóvenes, como generación de jóvenes. Lo crean o no. Es la generación que más me duele, porque es la generación que lleva los peores golpes del movimiento que estamos viviendo. Y mi intención es protegerles todo el tiempo. Y la intención de hablar de estas cosas es simplemente protegerlos, aunque no se vea y no se sienta de esa manera.

Y en tercer lugar quería dedicar, porque aquí fue que me acordé, quería dedicar este mensaje, porque voy a traer una enseñanza metida detrás, a aquellos que están trabajando para el evento de Regreso a la Cruz. En la medida en que nosotros nos acerquemos a ese evento, escuchen mis palabras, sin lugar a dudas aumentarán las tensiones y aumentarán los choques entre aquellos que están trabajando para el evento. El evento se llama De Regreso a la Cruz, Satanás no está conforme con eso. Créeme que la batalla espiritual del último mes, mes y medio, en mi propia vida ha sido intensa como nunca antes, y se pondrá peor.

Yo quiero llamarte a que ores. Yo no tenía la fuerza esta mañana para ni siquiera hacerlo, pero te lo estoy pidiendo a ti que ahora estoy en mejores condiciones, que ores, porque se va a intensificar la batalla, y será intensa en las regiones celestiales. Y es intensa en este momento por cuatro o seis semanas sobre el ambiente, sobre mi persona en particular. Y yo te pido encarecidamente que por favor ores.

Me acordé porque cuando hablábamos de que el movimiento posmoderno es individualista y no lo podemos ser, yo quiero recordar, ustedes que van a ir trabajando en De Regreso a la Cruz, que nosotros tenemos que hacer un esfuerzo monumental para mantener la unidad del cuerpo. Conciliación es el nombre del juego, todo el tiempo. Y le decía a alguien ayer: si yo tengo que ponerme en el piso y que todo el mundo pise sobre mi persona para mantener la unidad del cuerpo, así lo haré. Y nosotros todos debiéramos tener la misma disposición.

Nosotros no podemos hacerle el juego a Satanás y darle el lujo a Satanás de dividirnos. No se trata de mí, no se trata de ti, al fin de cuentas no se trata de nada de eso. Nosotros somos fichas del juego, se trata de una guerra espiritual en las regiones celestiales de la que tú y yo no nos percatamos. Y que se hace intensa en ocasiones hasta el punto que cuando el ángel quiso llegar a Daniel, por 21 días las regiones celestiales, los poderes de las tinieblas se lo impidieron, y tuvo que venir Miguel, uno de los principales jefes, príncipes del reino de Dios, del ejército de Dios, a abrirle paso. Y Daniel ni se enteró hasta que se lo revelaron. No es fácil, créeme que no es fácil. Entonces no podemos tener una actitud individualista. Estamos en esto juntos, y algunos de ustedes saben lo que le mandaron a Imelis últimamente, y esa es la frase: recuerda, estamos en esto juntos. O ganamos juntos o perdemos juntos, pero no ganamos individualmente y separados. Eso es lo que Satanás quisiera que nosotros llegáramos a creer, pero no ocurrirá así.

No es lo mismo que la creación de Dios está en contra del Espíritu de Dios. No, no lo está. Es buena, siempre ha sido buena. Son los deseos de mi carne que quieren usar su creación pecaminosamente, y Dios dice no, hay una manera pura y sana de hacerlo. Por eso estamos estudiando el libro que estamos estudiando. Es posible que en ocasiones el libro se vaya hacia un extremo, es posible. Recuerden, ustedes y yo no escribimos el libro, por tanto no puede ser que él concuerde exactamente con lo que tú y yo pensamos, pero está bien. Tenemos una idea ahora de la intención del autor, que usted pueda apreciar lo bueno de la creación de Dios. La creación de Dios y el mundo no son la misma cosa, son dos cosas totalmente distintas, y de eso hablaremos en un momento.

Pero escucha, ahora que tú estás expuesto a esta nueva enseñanza del libro, yo te voy a leer esto. Yo lo estoy traduciendo porque lo copié literalmente del inglés, tengo la paráfrasis en inglés y lo voy a traducir directamente, mientras lo leo en inglés lo cuento en español. Tozer dice: "Una buena regla es esta: si esta experiencia ha servido, la que tú estás teniendo con cualquier nueva enseñanza, para humillarte, para hacerte pequeño y para sentirte, la traducción literal sería, asqueado de tu pecado ante tus propios ojos, eso es de Dios. Pero si me da un sentido de autosatisfacción, es falso y debe ser eliminado como algo que viene o del yo o del diablo. Nada viene de Dios que te ministre tu orgullo o tu autocongratulanción o felicitación. Si yo soy tentado a ser autocomplacido, a sentirme superior porque yo he tenido una visión extraordinaria, una experiencia espiritual avanzada, yo debía inmediatamente irme a mis rodillas a arrepentirme de todo eso. Yo he caído en manos del enemigo." Fin de la cita.

Yo he estado en ocasiones, tú has estado en ocasiones, quizá no te atrevas a admitirlo o quizá no te diste cuenta. Él es un león rugiente que anda buscando a quién devorar, y tenemos que estar al acecho.

¿Cómo afecta esta nueva enseñanza mi relación con los demás? ¿Cómo afecta ahora mi relación con mi carne? ¿Me estoy volviendo indulgente? Si esta nueva enseñanza de este nuevo libro me está volviendo indulgente, bueno, pues eso no es de Dios porque esa no es la idea. Pero quizá es mi interpretación de la enseñanza, porque la intención de ese autor no es esa, yo lo sé, lo conozco.

Número seis: ¿Cuál es la relación, o cómo afecta esta nueva enseñanza mi relación con el mundo? Ahorita era con la carne, ahora es con el mundo. Yo decía que la creación de Dios y el mundo no son la misma cosa. La creación de Dios es todo lo que Él creó, que Pablo dice que es bueno y que Pablo le dice a Timoteo que está ahí para que lo disfrutemos puramente, santamente. El mundo es otra cosa. Cuando la Palabra de Dios dice que no ames al mundo, no está diciendo no ames la creación. Dios ama su creación. Dios está diciendo que no ames al mundo porque el mundo representa corrientes filosóficas, ideas, hábitos, costumbres, patrones culturales, forma de comprar, de vender, de hablar, de vestirnos, lugares donde ir, filosofías, sistemas de educación. Todo eso es el mundo. Y Dios dice: rebélate contra eso.

Primera de Juan 2:15-16, escucha: "No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo."

Si alguno ama el mundo, el amor del Padre no está en él, porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre sino del mundo.

Alguien pudiera decir: "Pastor, todavía no tengo claro que el mundo no es la creación." Bueno, ahora tú lo vas a tener. Romanos 12, el versículo 2: "No os adaptéis a los patrones, a las formas, a las corrientes del mundo." Dice Pablo, en cualquier siglo que la iglesia ha estado, mira qué es el mundo: a esos patrones no te adaptes, no los copies, no los imites, porque no han surgido en medio de luz, verdad, revelación y mi presencia; han surgido de espaldas a todo eso. Y entonces, ¿qué hago? Transformados, ¿y cómo? La renovación de tu mente a través del Espíritu de Dios.

El mundo son los valores que no son los valores que están en esta revelación de Dios, los valores que la cultura nos vende a través de la educación secular, la televisión, el internet y todas las demás formas. Hasta cuando un vendedor viene a mi casa y me presenta un producto, él me lo presenta a la manera del mundo. Si es un carro, me lo presenta siempre brilloso en un escenario con una luz especial, una mujer semivestida al lado para que yo lo compre, porque hombres que andan en este carro se consiguen mujeres de ese tipo. Realmente eso es así, pero es la idea. ¿No me lo sientes como afecta?

Y finalmente, ¿cómo esta nueva enseñanza afecta mi actitud hacia el pecado? Y esta la hemos resumido en forma muy breve: cualquier enseñanza que produzca apreciación, valorización por la santidad de Dios y rechazo hacia la vida de pecado, es de Dios. Es sencillo.

¿Y cómo es tan sencillo? ¿Cómo no puede ser tan sencillo? Bueno, vamos a ver de dónde puede venir esta nueva enseñanza. ¿Me ayuda a amar la santidad de Dios y a rechazar el pecado? ¿Puede venir de la carne? Es señor de la carne. La carne ama el pecado, se deleita. El pecado le puede masajear la carne y ella encantada de la vida. La carne no ama la santidad de Dios; de hecho, teme la santidad de Dios. Entonces, no viene de la carne.

¿Satanás me va a ayudar a amar la santidad de Dios? No way, no, nada, no hay manera. ¿Me va a ayudar a que yo rechace el pecado? No, su intención es que yo ame el pecado; es el rey del pecado. ¿Te das cuenta?

Entonces, cualquier enseñanza que me lleve a diluir, menospreciar, ¿cuál sería la otra palabra?, hacer la santidad algo menos reverente, menos extraordinaria, más cotidiana, más chévere, más del día a día; cualquier cosa que me ayude a confundir lo ordinario con lo extraordinario, Satanás dice: "Exacto, eso es, ya lo tenemos." Lo que tenemos que hacer es bajar un poco a Dios de ese trono alto y sublime y trascendente, hacerlo un poquito más ordinario. Él pronto aprenderá que la ley de Dios también es ordinaria y que cuando él la viole, no será tan grave la violación de su Ley, porque ya no la ve como santa sino como ordinaria. ¿Te das cuenta?

Tenemos un enemigo muy astuto, tenemos un enemigo extraordinariamente sagaz, que él es capaz en ocasiones de portarse como una serpiente, pero en otra ocasión él viene como una palomita, él viene como un ángel de luz, estando lleno de oscuridad por dentro. Pero afuera él tiene la luz de Dios distorsionada, de manera que él es todo tinieblas con luz externa, pero distorsionada. Es como la luna: toda tinieblas por un lado, y el lado que está iluminado no es su luz, es una luz prestada. Él toma prestada la luz de Dios, la distorsiona, se la presenta al hombre de una manera atractiva, inteligente, inclusive vistosa, utilitarista, individualista, y el hombre dice: "¡Wow, esto sí suena bueno, y es de Dios porque tiene la verdad de Dios!" ¿Te das cuenta?

Eso es como Satanás se presentó donde Cristo, con la espada en mano. Fue donde Cristo y le dijo: "Escrito está." ¿Con qué? Con la Palabra. Cristo la rechazó, ¿con qué? "Pero también escrito está." Próxima tentación, con la Palabra otra vez: "Escrito está." Lo único que él distorsionaba un poquito cada vez que la citaba. Y Cristo no le decía: "¡Eh, estás distorsionando mi Palabra! Satanás, deja de citarme la Palabra." La Palabra tiene poder en sí misma. Tercera tentación: "Escrito está." Él viene con luz ajena, lo único que está distorsionada.

Y si tú no eres hábil para manejar la Palabra con precisión, tú la vas a comprar. Porque cuando yo leo las tentaciones de Satanás, cuando él cita la Palabra, después de haberla leído muchas veces, yo tengo que regresar a Deuteronomio para ver dónde está el error porque no le encuentro. Se me olvidó de la última vez que la leí. ¿Dónde está el mal? Cita algo, ya ni me acuerdo. Entonces volver a Deuteronomio para darme cuenta dónde está el error. ¡Eso es de fino! ¿Te das cuenta?

Satanás es un experto en la Palabra de Dios. Él sabe griego, arameo, hebreo. Es un excelente, excelente, excelente exégeta. Adelante, es extraordinario. Él sabe hacer exégesis mejor que cualquiera de nosotros o cualquier experto en exégesis. Se lo conoce. Él sabe hacer exposición, aplicación, ilustración mejor que todos nosotros, porque lo educó Dios. Imagínate, allá arriba lo educaron en el reino de los cielos, y tiene poder. ¿Cómo lo vamos a vencer? Mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo. Primera de Juan 4:4, es nuestra única esperanza, nuestra única esperanza en el fin de los días.

Integridad y Sabiduría es una producción que llega hasta ustedes gracias a los aportes de individuos e iglesias comprometidos con la defensa de la fe. Para más información, preguntas y comentarios, visite nuestra página de internet: www.integridadysabiduria.org. En esta página encontrará información sobre la producción de este y otros recursos que ponemos a su disposición, como también las formas en las que usted puede contribuir con la producción de programas como estos. Les invitamos nuevamente a visitar nuestra página de internet: www.integridadysabiduria.org. Será hasta la próxima cuando nos reencontremos con Integridad y Sabiduría. ¡Adiós!

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Miguel Núñez es pastor Titular de la Iglesia Bautista Internacional y presidente y fundador de Ministerio Integridad & Sabiduría. Su visión es impactar esta generación con la revelación de Dios en el mundo hispanohablante.