Integridad y Sabiduria

Sé un siervo para Su gloria

Luis Méndez 12 julio, 2018

El texto de Filipenses 2:5-8, conocido como la autohumillación de Cristo, no es solo un pasaje de profundidad teológica extraordinaria; es la respuesta que Pablo ofreció a una iglesia dividida. Cuando el conflicto entre Evodia y Síntique amenazaba la unidad de los creyentes en Filipos, el apóstol no les dio un manual de resolución de conflictos: les presentó a Jesús como modelo de siervo. La lógica es simple pero transformadora: si queremos vivir en armonía, debemos adoptar la actitud que hubo en Cristo, quien siendo Dios no se aferró a sus privilegios, sino que se despojó voluntariamente, tomó forma de siervo y se humilló hasta la muerte de cruz.

Esta autohumillación de Jesús contiene cuatro elementos que debemos imitar: una actitud mental que considera a los demás como más importantes, una renuncia voluntaria a privilegios y derechos legítimos, un despojo de gloria por amor a otros, y una autonegación que no busca la posición más alta sino la más baja. El pastor Luis Méndez ilustra esto con la imagen de dos cabras en un precipicio estrecho: el problema no se resolvió compitiendo, sino cuando una se acostó para que la otra pasara. La vida del creyente funciona igual. No se trata de ganar, se trata de glorificar. Un siervo para la gloria de Dios encuentra su satisfacción no en las cosas que recibe, sino en el Dios que lo llena. Como dice el pastor Núñez en su libro: un verdadero siervo sabe que su voluntad, sus planes y sus propósitos le pertenecen a su amo.

  1. Según la clase, ¿cuáles son los cuatro elementos específicos que componen la autohumillación de Cristo en Filipenses 2:5-8, y por qué Pablo presenta este pasaje precisamente a una iglesia con problemas de división?

  2. La palabra griega "doulos" que aparece en el texto significa esclavo, no simplemente servidor. ¿Qué implicaciones tiene esto para entender el propósito de vida de un creyente, según lo expuesto en la clase?

  3. La clase menciona que a veces estamos más enamorados de lo que Dios da que de Dios mismo. ¿En qué área específica de tu vida reconoces que tu gozo depende más de las bendiciones que del Dador de ellas?

  4. Se afirma que la diferencia entre un bebé espiritual y alguien maduro es que el maduro sabe esperar. Piensa en una situación reciente donde no obtuviste lo que querías cuando lo querías: ¿cómo respondiste, y qué revela eso sobre tu madurez espiritual?

  5. La ilustración de las dos cabras en el precipicio sugiere que muchos conflictos se resolverían si alguien decidiera "acostarse" para que el otro pase. En tu experiencia dentro de la iglesia, la familia o el trabajo, ¿qué hace tan difícil ser el primero en ceder, y cómo podría cambiar eso si realmente creyéramos que "no se trata de ganar, sino de glorificar"?