“LA GRAN COMISION”, no la pequeña sugerencia

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Para entender la prioridad, importancia, y urgencia de lo que el Señor nos pidió a todos pero a cada uno de nosotros en particular sería bueno que hagamos una búsqueda de sinónimos a este título: “LA GRAN COMISION”, “EL IMPORTANTE ENCARGO”, “LA TAREA PRIORITARIA”, “LA MÁS GRANDE MISIÓN”, “EL RELEVANTE TRABAJO”.

Si leemos con atención los cuatro evangelios veremos que hay acontecimientos que se nombran en más de uno de los evangelios y en cada caso, según su autor, con connotaciones diferentes. Sin embargo, el tema de la Gran Comisión lo podemos encontrar muy claramente en los cuatro evangelios:

Mateo 28: 19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; Marcos 16: 15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.  Lucas 24: 47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y Juan 20: 21 Entonces Jesús les dijo otra vez: …Como me envió el Padre, así también yo os envío”

Pero aún en Hechos 1: 8. …y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Si profundizamos un poco más, vemos que el Señor tenía claro para que había venido al mundo, cual era su misión y por eso le paso el legado a sus discípulos, y a nosotros también: “Como me envió el Padre, así también yo os envío.”

Él les mostró en vida el ir y se los pidió antes de ser crucificado Mateo 10: 5 MISIÓN DE LOS DOCE A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: … Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Y por último al aparecerse a ellos luego de la resurrección se los pidió de una manera especial como ‘’LA GRAN COMISION”.

Esto nos permite buscar otros sinónimos como “El último mandato”, “Su deseo más grande” y tantos otros  que nos muestran la importancia que Jesús le da a la prioridad de la tarea no terminada, pero terminable, de la Iglesia.

Permítanme invitarles a jugar con la imaginación, si pudiéramos recordar a un ser querido que partió, o imaginar una futura perdida de alguien muy querido (un padre o un hermano) y ese momento antes de dejarnos nos pidiera algo, no muchos encargos sino uno solo, y nos dijera por ejemplo: ” solo te pido que… te hagas cargo de tal familiar” o “antes de partir quiero dejarte la responsabilidad de que me cuides la casa”, verdad que lo haríamos. Pero imaginemos que ese ser querido después de su muerte se nos aparecería en una escena y nos repetiría el mismo pedido, ¡increíble! Qué responsabilidad, verdad que estaríamos dispuestos a cualquier sacrificio para cumplir con ese deseo de nuestro ser tan querido. Eso mismo es lo que hizo Jesús en estos versos, de esta misma manera el Señor hoy te está pidiendo a ti de manera personal que vayas por todo el mundo, a todas las naciones, empezando en tu Jerusalén, ¿qué responderás?

Si estamos tan seguros que responderíamos afirmativamente a un pedido similar de un ser humano querido, que nos impide responder hoy, ya, ahora, de la misma manera a quien tendría que ser nuestro ser más amado, a Él, que dio todo por cada uno de nosotros, por mí y por ti.

No hay esfuerzo tan grande que podamos hacer para cumplir La Gran Comisión, que se compare al sacrificio que El hizo al morir por nuestros pecados para darnos salvación y para que la llevemos hasta el fin del mundo. Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 

Y Él nos promete acompañarnos si emprendemos la tarea: y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

En nosotros está la decisión de obedecer o no a su pedido. Pero recordemos, es una orden y no una sugerencia.

La foto puede ser de cualquier árabe, no puedo mostrar mi rostro ni dar mi nombre real.

Said Bei Bad (sobre-nombre árabe) Misionero por 15 anos entre los musulmanes en el Desierto del Sahara, Norte de Africa. Trabajando junto con su familia para alcanzar una de las tribus beduinas menos alcanzadas. pasaron por detenciones, prisiones, persecuciones, amenazas, brujerías. Convivieron con creyentes del lugar viendo con la injusticia que eran tratados, marginados, condenados pero también con el valor que afrontaron todas las situaciones extremas, incluida la esclavitud. A pedido de su agencia misionera salieron con urgencia del campo y hace 8 meses que se congregan en la IBI.

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