Integridad y Sabiduria
Tu corazón y el dinero
Tu corazón y el dinero

Respondiendo tus preguntas sobre la prosperidad y el diezmo

Héctor Salcedo y Charbela El Hage de Salcedo 15 noviembre, 2022

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Estar en una iglesia que ha sido influenciada por el evangelio de la prosperidad no es lo mismo que estar en una capturada por él, y esa distinción importa. Cuando una congregación predica la Palabra con fidelidad general pero muestra algunos destellos de esta enseñanza, lo correcto es orar por los líderes y acercarse a ellos con respeto para expresar la inquietud. Pero cuando el grueso del ministerio gira en torno a lo que Dios puede darte materialmente, y el liderazgo exhibe un estilo de vida lujoso y poco transparente, lo más sabio es salir —sin controversia, con discreción, pero con claridad sobre las razones doctrinales.

Frente al argumento de que Jesús fue un hombre adinerado —argumento que algunos maestros de la prosperidad han usado para justificar sus excesos—, la Escritura no ofrece ningún apoyo. Desde el nacimiento en Belén sin lugar donde hospedarse, hasta la tumba prestada al final, todo apunta a una vida de escasos recursos. Y más importante aún, Jesús enseñó sistemáticamente contra el peligro del amor a las riquezas. Él no vino a hacernos ricos, sino santos.

En cuanto al diezmo, quienes atraviesan dificultades económicas serias no están obligados a dar lo que no tienen. El amor, no la ley, debe motivar la ofrenda en el Nuevo Testamento. Quien no puede dar dinero puede dar tiempo, oración y servicio voluntario. Y quien tiene deudas debe honrarlas primero, aunque sin usar eso como excusa fácil si las deudas nacieron de decisiones ligeras.

Finalmente, redirigir habitualmente el aporte a otros ministerios debilita a la iglesia local, que necesita ese sostén para funcionar. Y si hay desconfianza legítima en el manejo de los recursos, lo correcto es preguntar directamente antes de concluir nada —porque quien no confía en cómo se administra lo material difícilmente podrá confiar en el cuidado de su alma.

Héctor Salcedo

Héctor Salcedo

Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas y financieras, además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.

Charbela El Hage de Salcedo

Charbela El Hage de Salcedo

Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.

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