Charbela El Hage de Salcedo y Héctor Salcedo • 6 julio, 2021
El ahorro no es lo que sobra al final del mes, sino una decisión intencional que se toma antes de gastar. Esta distinción es el punto de partida de toda la conversación: quien espera que el ahorro aparezca como residuo entre ingresos y gastos, termina sin ahorrar nada. Por eso, el ahorro debe ocupar un lugar fijo en el presupuesto, separado con propósito, como una partida que reconoce que el futuro es incierto y que no está en nuestras manos controlarlo.
En cuanto a cuánto ahorrar, se propone como mínimo un 10 a 12 por ciento del ingreso neto, aunque ese porcentaje debe ajustarse según la edad y las circunstancias. Quien llega a esta conciencia pasados los cuarenta años necesitará ahorrar más —quizás un 18 o 20 por ciento— para compensar el tiempo no aprovechado. Y quien atraviesa una temporada económicamente favorable haría bien en aprovecharla al máximo, porque las vacas gordas no siempre duran. Incluso quien tiene ingresos muy limitados debe ahorrar, aunque sea poco: el tiempo compensa lo pequeño, y un dólar guardado hoy puede crecer doscientas veces en treinta años.
El ahorro también revela el estado del corazón. Quien siente afán por no gastar absolutamente nada necesita examinar si hay temor desproporcionado al futuro, falta de fe en la provisión de Dios, o una visión materialista donde acumular se convierte en fuente de valor personal. Por otro lado, el ahorro otorga libertad real: permite sostenerse en una emergencia, mantener las propias convicciones morales ante presiones laborales, y vivir sin la angustia de depender de cada ingreso para sobrevivir. Como la hormiga de Proverbios 6, guardar en la abundancia para el tiempo de necesidad no es desconfianza, sino sabiduría y humildad ante un futuro que solo Dios conoce.
Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.
Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas y financieras, además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.