Héctor Salcedo y Charbela El Hage de Salcedo • 7 junio, 2022
Las decisiones financieras del creyente no se juzgan solo por el acto en sí, sino por el estado del corazón detrás de ellas. Adquirir un seguro de vida o ahorrar son actos de prudencia y buena mayordomía; el pecado no está en la compra, sino en depositar la confianza y la seguridad en esos instrumentos. Así como el pecado no está en el dinero sino en el amor al dinero, la fe no se mide por tener o no tener un seguro, sino por si la ansiedad y el temor gobiernan el corazón cuando no se tiene.
En el matrimonio, las decisiones económicas pertenecen a ambos cónyuges por igual, independientemente de quién aporte el ingreso. El matrimonio no es una empresa de accionistas donde el derecho a opinar se gana con un porcentaje de aportación económica; es una alianza de vida donde cada persona vale por quién es, no por lo que produce. La falta de transparencia financiera entre cónyuges generalmente revela desconfianza o dinámicas de control que requieren atención pastoral.
Frente a preguntas prácticas como prestar dinero a familiares, recibir ayuda gubernamental, o decidir en qué moneda ahorrar, el pastor Núñez orienta desde principios de honestidad, sensatez y responsabilidad. Documentar un préstamo protege la relación, no la daña. Recibir ayuda del Estado es legítimo cuando la necesidad es real y el acceso es transparente, pero debe cesar cuando la necesidad desaparece.
Finalmente, trabajar en exceso hasta deteriorar la salud física, emocional y espiritual no es sostenible ni honra a Dios. Y aunque lo ideal es nunca comprometer el aporte a la obra de Dios para pagar deudas, hay situaciones de crisis genuina que exigen gracia y discernimiento, siempre con la mirada puesta en restaurar el orden y la fidelidad.
Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas y financieras, además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.
Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.