Héctor Salcedo y Charbela El Hage de Salcedo • 18 abril, 2026
La ganancia en los negocios es como la gasolina para un carro: necesaria para seguir andando, pero no el propósito del viaje. Esta analogía abre una reflexión profunda sobre para qué hacemos negocios como creyentes. Cuando un intérprete de la ley preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más importante, la respuesta resumió toda la voluntad de Dios en dos amores: amar a Dios con todo el corazón y amar al prójimo como a uno mismo. Si la vida entera queda definida en términos de relaciones, entonces el negocio debe ser un vehículo para expresar esos amores.
Aplicado al mundo empresarial, amar a Dios significa trabajar bajo su señorío y reflejar su carácter en cada decisión. Amar al prójimo implica pensar en el otro al ofrecer productos y servicios, tratándolo como uno quisiera ser tratado. Pero ¿quién es el prójimo en los negocios? No solo los clientes, sino también los suplidores, las autoridades, los empleados, los superiores y los socios. Todo el ecosistema de relaciones comerciales queda bajo la regla de oro.
Como ejemplo concreto se menciona la cadena Chick-fil-A, cuya declaración de propósito comienza con glorificar a Dios y tener influencia positiva en cada persona que contacta. Sus prácticas incluyen cerrar los domingos, invertir en el desarrollo de empleados y priorizar el servicio sobre la rentabilidad. También se destaca un supermercado dominicano de propietarios cristianos que revolucionó el mercado pagando a los productores agrícolas el mismo día de entrega. Estos ejemplos demuestran que es posible vivir la fe en el mercado de manera que la gente hable bien de nuestro Dios.
Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas y financieras, además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.
Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.