Héctor Salcedo y Charbela El Hage de Salcedo • 19 octubre, 2021
Los padres tienen el mandato de criar a sus hijos en la disciplina e instrucción del Señor, y eso incluye enseñarles a relacionarse con el dinero desde los principios de la Palabra. Vivimos en una generación profundamente materialista, donde la tecnología y el crédito fácil alimentan el deseo constante de tener más, haciendo urgente que el hogar sea el lugar donde los hijos aprendan los valores que ningún colegio ni universidad puede darles.
Tres principios fundamentales deben formar la educación financiera del hogar. Primero, como Jesús advirtió en Lucas 12:15, la vida no consiste en los bienes que uno acumula. Plenitud y acumulación material son cosas distintas, y confundirlas es un error fatal. Segundo, el dinero es potencialmente peligroso: corrompe de maneras sutiles y es, como dijo Pablo, la raíz de toda clase de mal, desde la mentira en una declaración de impuestos hasta las formas más graves de corrupción. Tercero, el dinero es un regalo de Dios, lo cual llama a la gratitud y al desprendimiento, no al orgullo.
Estos principios no se transmiten solo con palabras: se modelan. Los hijos observan si sus padres compran por necesidad o por impulso, si retardan las compras no urgentes, si tratan a todos con igual dignidad sin importar su nivel económico, y si dan con generosidad a quienes menos tienen. Incluso frases cotidianas como "este mes no se puede" comunican que las finanzas familiares responden a un presupuesto, no a los deseos del momento.
Finalmente, todo esto resulta vacío si los padres no viven estos principios primero en carne propia. Un hijo que ve incoherencia entre lo que se le enseña y lo que se practica recibirá más daño que bien. La oración es que Dios conceda sabiduría a cada familia para ser un modelo financiero íntegro ante sus hijos.
Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas y financieras, además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.
Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.