Héctor Salcedo y Charbela El Hage de Salcedo • 11 octubre, 2022
El Evangelio de la Prosperidad no es un evangelio. Es un cuerpo de enseñanzas que distorsiona el mensaje bíblico y conduce a los creyentes a relacionarse con Dios, con el sufrimiento y con el dinero de maneras profundamente equivocadas. Este episodio de Tu Corazón y el Dinero examina seis deficiencias concretas de esa enseñanza, a partir de un documento publicado por el Movimiento Lausanne tras analizar su impacto en distintas regiones del mundo.
La primera distorsión es una evasión de la realidad: como el sufrimiento no encaja en la teología de la prosperidad, se aborda de manera mística, buscando "liberaciones" o "rompimientos" mediante mantos ungidos y aceites, en lugar de enfrentar la aflicción con honestidad bíblica. La segunda es una interpretación errónea del dar, que convierte la ofrenda en una transacción con Dios: yo doy esperando que Él me prospere en mis negocios o me resuelva un problema de salud. Esto contradice directamente el ejemplo de los macedonios en 2 Corintios 8 y 9, quienes daban desde su pobreza sin esperar retorno material, sino por el privilegio de sostener a los santos. La tercera deficiencia es un concepto equivocado de la misión de Jesús: Él no nació en un establo para hacernos ricos, sino para salvar almas del pecado y de la muerte eterna. Jesús usó una barca prestada, celebró la Pascua en un lugar prestado y fue sepultado en una tumba prestada.
A esto se suma una teología deficiente del sufrimiento. Historias como las de José y Job son usadas para prometer prosperidad económica, ignorando que el propósito de Dios en el sufrimiento de José fue rescatar a un pueblo, y que el objetivo del padecimiento de Job fue que él conociera a Dios de manera profunda y personal. También se observa un estilo de vida en muchos líderes de prosperidad que contrasta radicalmente con el de los apóstoles. Finalmente, el sobre énfasis en lo terrenal desplaza lo celestial: mientras más madura espiritualmente una persona, menos habla de lo material, no más. Estas enseñanzas invierten esa dirección.
Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas y financieras, además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.
Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.