Miguel Núñez • 31 mayo, 2018
La Biblia no dice nada sobre la existencia de vida extraterrestre, ni a favor ni en contra. Esa honestidad es el punto de partida: antes de opinar sobre el tema, es necesario reconocer que las Escrituras no ofrecen una respuesta categórica, y que por tanto no debemos ponerlas a hablar donde no han hablado. A partir de ahí, sí es posible reflexionar con humildad y ofrecer una opinión razonada.
El pastor Miguel Núñez señala que, desde una perspectiva bíblica, probablemente no exista vida en otros planetas tal como la conocemos. El argumento central es la caída de Adán: cuando el primer hombre pecó, toda la creación quedó afectada. Pedro describe que en los últimos tiempos el universo entero colapsará, como parte del proceso de redención y glorificación de lo que fue creado. Si existieran seres en otras galaxias, la caída de Adán no tendría forma de alcanzarlos, pues él no los representaba. Eso haría que toda la narrativa de la redención perdiera coherencia. La ciencia, por su parte, tampoco ha podido confirmar la existencia de vida semejante a la humana en otros lugares del cosmos.
En cuanto a los avistamientos, el pastor Núñez reconoce que ni la ciencia ni la fe tienen una explicación definitiva. La misma Biblia menciona realidades que no comprendemos del todo, como los carros de fuego que llevaron a Elías, o la posibilidad de que algunos hayan hospedado ángeles sin saberlo. Lo sabio, entonces, es no especular más allá de lo que realmente conocemos, y confiar en que Dios, a su tiempo, revelará todas las cosas.