Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 19 octubre, 2013
La manera en que una mujer cristiana se viste no es un asunto de moda ni de preferencia personal: es una declaración de lo que ella valora y de a quién pertenece. Este es el hilo conductor del programa, que continúa una conversación iniciada la semana anterior sobre la vestimenta femenina desde una perspectiva bíblica y práctica. La pregunta de fondo no es simplemente qué está de moda o qué usan otras mujeres, sino si nuestra apariencia honra a Dios y respeta a los hombres que nos rodean.
Para ilustrar cuán real es el impacto de la vestimenta, Kathy compartió respuestas anónimas de hombres de una iglesia en Santo Domingo a quienes preguntó qué tipo de ropa las tienta. Las respuestas fueron directas: pantalones ajustados, escotes, tiras de brasier visibles, faldas cortas. Y cuando se les preguntó qué piensan de una mujer vestida así, dijeron: "tiene la cabeza hueca", "no se valora a sí misma", "quiere llamar la atención". La invitada Yanina Martínez, misionera en Taiwán, añadió que en su equipo intercultural los propios misioneros hombres identificaron qué elementos del vestir femenino los desconcentra, y que la modestia requiere una revisión frecuente y constante, especialmente cuando el cuerpo cambia.
El estándar no es compararse con otras mujeres ni adaptarse a lo que el mundo normaliza. Romanos 12:1–2 llama a no conformarse a este siglo, y 1 Corintios 6:19–20 recuerda que el cuerpo es templo del Espíritu Santo, comprado a alto precio, y por tanto debe honrar a Dios. Como lo expresó una voz citada en el programa: el carácter es el cuadro y la apariencia es el marco; el marco debe complementar al cuadro, no distraer de él. La mujer que teme al Señor, dice Proverbios 31:30, esa será alabada, no la que deslumbra por su apariencia exterior.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.