Aileen Pagán de Salcedo • 29 noviembre, 2025
La valentía genuina no nace de la fuerza de voluntad ni de la experiencia acumulada, sino de convicciones sólidas ancladas en la fidelidad de Dios. Esa es la tensión que recorre este episodio de Mujer para la Gloria de Dios: ¿cómo es posible que alguien que ha visto a Dios actuar de manera extraordinaria caiga tan rápidamente en el temor paralizante? La vida de Elías lo ilustra con una claridad que resulta casi incómoda, porque en ella nos vemos reflejadas.
Elías confrontó al rey Acab con valentía, vivió de milagro en milagro durante años de exilio, humilló públicamente a 850 profetas paganos en el monte Carmelo y oró con tal fe que el fuego cayó del cielo y consumió hasta el agua de las zanjas. Sin embargo, bastó una amenaza de Jezabel para que ese mismo hombre pidiera morirse bajo un enebro en el desierto. El agotamiento físico, el aislamiento prolongado y el descuido del cuerpo lo dejaron vulnerable a un temor que nublaba su razón y borraba de su memoria hasta las victorias que él mismo había presenciado. Llegó a creer que estaba completamente solo, olvidando que cien profetas seguían vivos escondidos en cuevas.
Lo que sostiene al creyente en la crisis no es su historial espiritual, sino su enfoque presente en Dios. Proverbios 29:25 lo dice con claridad: el temor al hombre es un lazo, pero quien confía en el Señor estará seguro. El temor humano y la confianza en Dios no pueden coexistir; cuando uno crece, el otro mengua. Por eso la respuesta no es esforzarse más, sino pedir como el padre del hijo endemoniado en Marcos 9: "Creo, ayúdame en mi incredulidad." Dios no abandonó a Elías en su cueva, y no nos abandonará a nosotras en las nuestras.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.