Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 2 noviembre, 2013
La boca de la mujer es una ventana a su alma. Proverbios 31:26 lo dice con claridad: "Abre su boca con sabiduría y hay enseñanza de bondad en su lengua." Pero para que esas palabras sean verdaderamente sabias, hace falta entender de dónde viene la sabiduría real y cómo se distingue de sus imitaciones. El episodio parte de una distinción fundamental: conocimiento es aprender información, entendimiento es poder reconocerla en la práctica, y sabiduría es saber cuándo y cómo aplicarla. Una de las conductoras, médica de profesión, ilustra esto con su propia formación: primero leyó sobre los soplos del corazón, luego los escuchó en un paciente, y finalmente aprendió qué hacer con esa información. Así funciona la sabiduría: no se queda en la cabeza, sino que transforma la acción.
Lo que Santiago 3 deja en claro es que no toda sabiduría tiene el mismo origen. Existe una sabiduría terrenal, marcada por los celos, la ambición personal y el orgullo, que la Biblia llama directamente diabólica. Y existe la sabiduría que viene de lo alto: pura, pacífica, llena de misericordia, sin hipocresía. Las conductoras lo hacen personal: los celos, el deseo de control, el orgullo son batallas reales que ellas mismas han peleado y siguen peleando. La santificación no es instantánea; se trata de desaprender el paquete que se trae del mundo y dejar que la Palabra vaya transformando el corazón.
La clave de todo está en el temor a Jehová, que no es miedo al castigo sino reverencia profunda hacia Dios. Es el principio de la sabiduría, según Proverbios, y también es lo que hace posible que una mujer abra su boca con palabras que edifican. Esa reverencia nace de una relación real con Cristo, cultivada en el tiempo diario con la Palabra y en la oración, con una actitud humilde, enseñable y dispuesta a aprender. La mujer que teme al Señor no sigue el estándar del mundo; su belleza más duradera es interior, y por eso, dice el texto, será alabada.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.