Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 4 enero, 2014
Las resoluciones de año nuevo son una práctica tan extendida que incluso los ateos las hacen, y tan antigua que hasta los babilonios las practicaban. Pero para las mujeres que siguen a Cristo, hacer resoluciones no es un ritual de calendario sino una postura de vida: todo propósito debe ser razonable, alineado con la Palabra de Dios, acorde al llamado específico que Dios le ha dado a cada una, y hecho en total dependencia de Él. Juan 15:5 lo resume sin rodeos: separadas de Cristo, nada podemos hacer.
Una de las tensiones más reales que enfrentan las jóvenes cristianas hoy es decidir a qué voz van a responder. El mundo les habla de independencia, éxito profesional y autoprotección. Maciel Meyer, quien trabaja con jóvenes en la iglesia, señala que esa voz no es necesariamente pecaminosa en su forma, pero sí en su enfoque: cuando el centro es la carrera y no Cristo, se ha perdido el norte. El llamado de Dios es diferente para cada mujer, y sintonizarse con Él desde joven —incluso al elegir una carrera— marca la diferencia entre vivir para la gloria propia o para la gloria de Dios.
Nahir, de 18 años, comparte cómo enamorarse del Señor transforma el tiempo devocional de una obligación tediosa en un encuentro anhelado. Escribir oraciones, leer historias bíblicas, usar recursos como concordancias o libros devocionales disponibles gratuitamente en línea: todo eso puede ser parte de una resolución intencional de conocerle a Él. Y ese conocimiento no queda encerrado en lo personal; se derrama en los devocionales familiares, en estudios con amigas, en la forma en que se trata al prójimo. El propósito final de toda resolución cristiana sigue siendo el mismo: glorificar a Dios en todo, como afirma 1 Corintios 10:31.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.