Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 29 noviembre, 2019
Hay una paz que Dios ofrece a sus hijos incluso en medio del caos de este mundo caído, y el libro de Hebreos nos llama a tomarla en serio. El capítulo 4 arranca con una advertencia: la promesa de entrar en el reposo del Señor sigue vigente, pero puede quedar sin efecto si la Palabra escuchada no va acompañada de fe genuina y obediencia. Los judíos en el desierto lo experimentaron de manera trágica: aunque Dios cumplió su parte, cuarenta años de necedad, desconfianza y desobediencia les impidieron entrar en la tierra prometida. No fue injusticia divina, sino la consecuencia natural de corazones entenebrecidos que prefirieron el aquí y el ahora sobre las promesas de Dios.
Este pasaje distingue dos tipos de reposo. El primero es la salvación misma, un regalo que Dios concede por gracia y que asegura una eternidad en su presencia. El segundo es el reposo cotidiano, esa paz que sobrepasa todo entendimiento que Filipenses 4 describe, y que depende de nuestra obediencia, de cuánto conocemos el carácter de Dios y de cuánto dejamos que su Palabra penetre y juzgue nuestros corazones. Como señala Hebreos 4.12, esa Palabra es viva, eficaz y más cortante que cualquier espada de dos filos: tiene poder para revelar el pecado que nosotros mismos no vemos.
Esto no significa que el creyente no sentirá dolor, pérdida o ansiedad frente a las pruebas. Significa que esas emociones no tienen por qué dominarlo. El llamado final del pasaje es a esforzarse activamente por entrar en ese reposo: estudiar la Palabra, crecer en el conocimiento de Dios y hacer morir consistentemente los deseos de la carne, confiando en que el Espíritu Santo obra en nosotros para querer y hacer lo que agrada a Dios.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.