Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 7 septiembre, 2013
La mujer cristiana tiene un valor que supera al de las joyas, pero ese valor no se mide por apariencia ni por capacidad mundana, sino por el temor a Dios y por los frutos de una vida transformada. Proverbios 31 no es una lista inalcanzable que condena a la mujer, sino una invitación a crecer en carácter y en confianza delante del Señor y dentro del hogar. Para llegar a ese retrato, es necesario entender que la Biblia nunca ha menospreciado a la mujer: cuando Pablo instruye a las mujeres a aprender en silencio, en realidad está desafiando la opinión rabínica de su tiempo, que prefería quemar el Torah antes que enseñárselo a una mujer. Lo que el mundo llama machismo, la Palabra lo corrige con dignidad igual y roles distintos, fundamentado en Gálatas 3.28 y en el significado original del hebreo en Génesis 2.23.
Uno de los ejes centrales del pasaje es la confianza. Que el corazón del esposo confíe en su mujer implica mucho más que honestidad, aunque la veracidad es el punto de partida. La mentira —incluso la que nace de buenas intenciones, como querer proteger al esposo de preocupaciones— destruye la confianza y, como enseña el caso de Ananías y Safira, es mentir no solo al hombre sino a Dios.
Esa confianza también se sostiene en la actitud práctica frente a los recursos. Se comparte la historia de la esposa de un pastor que, al cortarle la luz por no alcanzar el dinero, preparó una escena romántica con velas en vez de quejarse; y cuando su esposo perdió toda una inversión en una gasolinera, ella no lo recriminó, sino que lo animó. Esta clase de apoyo leal —en los errores, en la escasez, en los momentos difíciles— es lo que el texto describe cuando dice que la mujer hacendosa le trae bien y no mal todos los días de su vida.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.