Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 6 julio, 2024
La comparación con otros no es un hábito inofensivo: es una puerta al pecado. Este episodio de Mujer para la Gloria de Dios explora cómo ese gesto tan cotidiano —medir nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestros logros contra los de otra persona— despierta en el corazón emociones que revelan de qué sabiduría estamos bebiendo. Santiago distingue dos sabidurías: la que viene de lo alto, que es pura, pacífica y llena de misericordia, y la terrenal, que Santiago llama sin rodeos diabólica, porque donde hay celos amargos y ambición personal, ahí hay confusión y toda cosa mala.
Lo que hace tan peligrosa la comparación es que opera en silencio. Como Pablo confiesa en Romanos 7, hacemos lo que aborrecemos sin darnos cuenta. Incluso Pedro, movido por amor genuino a Jesús, actuó sin saberlo como instrumento de Satanás cuando quiso protegerlo de la cruz. De la misma manera, cuando nos dejamos llevar por emociones nacidas de la comparación —inseguridad, envidia, orgullo— cooperamos con los planes del enemigo aunque nuestra intención parezca buena o simplemente inocente.
El pecado no viene solo: engendra más pecado. Sentirse inferior al compararse lleva a menospreciar la imagen de Dios en una misma; sentirse superior alimenta el orgullo, que Dios resiste activamente. El ejemplo de las dos rameras ante Salomón ilustra hasta dónde puede endurecer el corazón un pecado no confrontado: la mujer que había perdido a su bebé prefirió que lo partieran antes de cederlo, completamente ensimismada en sus propios intereses.
La salida no es la huida del dolor, sino acercarse a Dios, quien promete acercarse también, mientras el diablo huye. La pregunta que queda resonando al final es directa e inevitable: ¿cuál es mi punto de referencia de vida, Jesús o el mundo?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.