Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 3 febrero, 2018
Todos estamos perdidos. Esa es la verdad que late en el corazón de estas tres parábolas que Jesús contó en respuesta directa a los fariseos, quienes murmuraban porque Él recibía y comía con pecadores. La oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo no son simplemente historias sobre lo que se extravía, sino sobre un Dios que sale a buscar lo que le pertenece, con gozo, sin excusas, rompiendo los paradigmas que los líderes religiosos habían construido alrededor de la ley.
Los fariseos habían elevado sus tradiciones al mismo nivel de las Escrituras, y en ese proceso habían antepuesto el cumplimiento de normas a la relación personal con Dios. Tan enceguecidos estaban por su legalismo que cuando Jesús sanó a una mujer que llevaba dieciocho años enferma, en lugar de regocijarse, lo acusaron de violar el día de reposo. Ese mismo espíritu de crítica y desenfoque es el que Jesús confronta con estas parábolas, invitando a preguntarnos si nos parecemos más a los fariseos o a Cristo.
En cada parábola, el dueño encuentra lo que se perdió y celebra. El pastor carga la oveja sobre sus hombros con gozo. La mujer enciende la lámpara, barre la casa y reúne a sus vecinas cuando halla la moneda. El padre corre hacia su hijo que volvía en sí después de tocar fondo entre los cerdos. Ese hijo entendió algo vital: había pecado contra el cielo y contra su padre, y no era digno de ser llamado hijo. Ese arrepentimiento genuino, que duele y transforma, es el que conduce a la salvación.
El mensaje es claro: no es el ser humano quien busca a Dios, sino Dios quien nos busca a nosotros. Y cuando uno de sus hijos regresa, el cielo entero se alegra.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.