Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 17 febrero, 2018
En el mundo conviven el bien y el mal, lo verdadero y lo falso, y muchas veces es imposible distinguirlos a simple vista. La parábola del trigo y la cizaña, en Mateo 13:24–30, nos sitúa frente a esa realidad con una claridad que incomoda y a la vez consuela: detrás de la cizaña que crece en el campo del Señor hay un enemigo activo, Satanás, quien siembra mentiras y engaños mientras los hombres duermen. Y lo hace de una manera particularmente peligrosa: no con criaturas monstruosas, sino con personas que lucen como creyentes, que hablan el lenguaje de la fe, pero cuyas acciones con el tiempo revelan otra cosa. Por eso la palabra nos llama a afinar el oído para escuchar la voz de Dios en medio de tanto ruido.
Una enseñanza central de esta parábola es que solo el tiempo revela los frutos. Así como la cizaña y el trigo son indistinguibles hasta que germinan, también en la vida de las personas —y en la nuestra propia— la verdad del corazón se manifiesta en el caminar sostenido. Discernir no es juzgar. El discernimiento observa patrones, evalúa frutos, espera con paciencia; el juicio se apresura desde una posición de superioridad. El ejemplo de Pablo, a quien nadie hubiera apostado como instrumento del Señor mientras perseguía a los cristianos, ilustra con fuerza que solo Dios conoce el corazón.
Finalmente, esta parábola advierte con urgencia a quienes ejercen liderazgo: arrancar la cizaña sin sabiduría ni proceso bíblico puede destruir el trigo junto con ella. El celo por la santidad de la iglesia es legítimo y necesario, pero debe ejercerse con humildad, apegado a lo que Dios ha establecido en su palabra, reconociendo que el campo es suyo, y que Él —no nosotros— tiene la última palabra sobre quién pertenece a su reino.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.