Integridad y Sabiduria
Mujer para la gloria de Dios
Mujer para la gloria de Dios

Una obra en proceso

Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo 19 diciembre, 2020

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Dios trabaja en los días más ordinarios, a través de los objetos más comunes, en las personas que el mundo consideraría descalificadas. Eso es lo que la vida de Moisés revela, y es lo que sigue siendo verdad en la vida de cada creyente hoy. Cuarenta años de silencio en el desierto no significaron abandono: significaron que Dios estaba formando a su siervo en el taller donde Él hace su mejor trabajo. La zarza ardiente no era extraordinaria en sí misma; lo extraordinario era que Dios mismo se había manifestado en ella, y que el fuego la sostenía sin consumirla. Así ocurre con quienes pertenecen a Cristo: el fuego del Espíritu no se extingue en medio de la presión y el sufrimiento, porque no depende de nosotras como combustible, sino de la fidelidad de Dios.

Las conductoras del programa comparten sus propias historias de espera y silencio, que reflejan exactamente esta realidad. Lilia esperó cuatro años en oración antes de que su esposo recibiera el mismo llamado misionero que ella ya había recibido; Kathy vivió la experiencia a la inversa, guardando silencio mientras Miguel oraba por confirmación; Ailín tuvo que morir al deseo de participar en el programa y someterse a la decisión de su esposo, hasta que Dios reorganizó las circunstancias de manera que nadie hubiera anticipado. En cada caso, el tiempo de espera no fue tiempo perdido: fue el taller de Dios, donde Él trabajaba el carácter, la paciencia y la dependencia de quien esperaba.

Cuando Dios finalmente habló a Moisés, lo hizo mencionando a Abraham, Isaac y Jacob, tres hombres con grandes caídas, no a Job, el hombre intachable. Esa elección no fue casual: era un mensaje de esperanza para alguien que se creía descalificado por su pasado. Dios no usó a esos hombres a pesar de sus fallas por accidente; los usó para dejar claro que quien obra es Él, no el instrumento. La condición no es la perfección, sino el reconocimiento de la propia indignidad y el corazón dispuesto a obedecer.

La invitación que surge de todo esto es a vivir con el radar espiritual encendido: a detenerse como Moisés se detuvo, a observar lo que Dios está haciendo en los eventos cotidianos, y a no pasar de largo por las zarzas ardientes que Él enciende en medio de días completamente ordinarios. Quizás alguien que escucha está ahora mismo en ese desierto de silencio, sin entender el porqué. La palabra de Romanos 8 resuena con claridad: en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Catherine Scheraldi de Núñez

Catherine Scheraldi de Núñez

Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.

Mayra Beltrán

Mayra Beltrán

Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.

Aileen Pagán de Salcedo

Aileen Pagán de Salcedo

Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.

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