Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 3 agosto, 2013
La obediencia no es simplemente hacer algo que no queremos por miedo al castigo, como el mundo la entiende. En la Biblia, obedecer es escuchar atentamente la voz de Dios —su palabra— y actuar en consecuencia, sometiéndose a su autoridad con confianza. Y en el fondo, la obediencia es una expresión de amor: Juan 14:21 lo dice con claridad, el que guarda los mandamientos de Cristo es el que verdaderamente lo ama. Cuando desobedecemos, no es solo que tomamos una mala decisión; estamos poniendo algo por encima de Dios, ya sea nuestra carrera, nuestros hijos, nuestra comodidad, o simplemente nosotras mismas. Primera de Samuel 15:23 lo llama directamente: rebelión e idolatría.
Este programa desarrolla cuatro verdades sobre la obediencia. Primero, es un mandamiento de Dios que recorre toda la Biblia, desde Deuteronomio hasta las epístolas del Nuevo Testamento. Segundo, Dios espera activamente nuestra obediencia, y hay versículos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento que lo dejan ver con claridad. Tercero, obedecer trae recompensa: el Salmo 1 describe al hombre obediente como un árbol plantado junto a corrientes de agua que da fruto en su tiempo. Y cuarto, desobedecer tiene consecuencias reales. El ejemplo de Moisés en Números 20 es elocuente: por golpear la roca en lugar de hablarle, y por atribuirse a sí mismo lo que era obra de Dios, no entró a la tierra prometida.
Lo que subyace a todo esto es una realidad sencilla pero desafiante: nosotros vemos el mundo por un pequeño orificio, solo lo que tenemos frente a nosotras. Dios ve la habitación completa. Hacer decisiones —grandes o pequeñas— sin llevárselas al Señor es actuar como si Él no existiera, como ateos funcionales. Por eso, Primera de Corintios 10:31 no deja área fuera: todo, absolutamente todo lo que hagamos, debe hacerse para la gloria de Dios.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.