Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 31 diciembre, 2016
El nombre Jesús no es un detalle secundario del relato de Navidad: significa "Dios salva", y esa palabra —salva— exige una pregunta que no puede evadirse: ¿de qué necesitamos ser salvos? Para responderla, el programa regresa al huerto del Edén, donde Adán y Eva vivían sin pecado, en comunión directa con Dios. La serpiente los engañó pintando la desobediencia como algo bueno, prometiéndoles que serían como Dios. La tragedia es que ya lo eran, en el sentido de que no conocían el mal. Al comer del fruto prohibido, no murieron de inmediato, pero la muerte entró en la humanidad. Desde entonces, cada persona nace con un corazón pecaminoso y una mente entenebrecida, incapaz de reconocer su propia culpa sin la intervención de Dios.
Dios, sin embargo, anunció un Salvador desde el mismo momento del juicio en Génesis 3. Isaías lo profetizó ochocientos años antes de que ocurriera: una virgen concebiría y daría a luz al Emanuel. Ese cumplimiento aparece en Mateo 1, donde el ángel le confirma a José que el hijo que María llevaba en su vientre salvaría a su pueblo de sus pecados. Este hilo que corre desde el Génesis hasta el Apocalipsis revela que Jesucristo no es solo un personaje del Nuevo Testamento: es el centro de toda la revelación bíblica.
Pero la salvación no es un destino pasivo. Aceptar a Jesús como Salvador sin reconocerlo como Señor es una contradicción que las Escrituras no admiten. Una vida verdaderamente transformada da fruto visible: obediencia, cambio de carácter, obras que Dios preparó de antemano. Las presentadoras lo ilustran con honestidad personal: ambas llegaron al Señor ya adultas, y recuerdan cómo las navidades pasadas estaban llenas de actividad externa pero con un vacío inexplicable en el corazón. Hoy celebran no los regalos ni la fiesta, sino la gracia de un Dios que vino a buscarlas. La pregunta que queda abierta para cada oyente es la misma que articula todo el programa: ¿has conocido a Jesús como Señor y Salvador?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.