Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 13 mayo, 2017
La santidad de Dios no es simplemente uno de sus atributos entre muchos: es el corazón mismo de su naturaleza. A diferencia de su amor, su justicia o su misericordia, la santidad es el único atributo que la Biblia enfatiza con triple repetición —"Santo, Santo, Santo"— y eso no es accidental. En la literatura hebrea, repetir una palabra intensifica su significado al máximo. Que Dios sea llamado tres veces santo revela que toda su persona es santa: su amor es santo, su ira es santa, su misericordia es santa. La santidad no es lo que Dios hace, sino lo que Él es.
Entender esto transforma la manera en que nos relacionamos con Él. Santidad significa, en primer lugar, separación: Dios está en una categoría completamente distinta a la de cualquier criatura. También implica pureza moral absoluta, una limpieza sin mancha ni contaminación. El problema es que los seres humanos, con corazones engañosos, tendemos a compararnos con quienes están peor que nosotros en lugar de mirarnos a la luz de quien Dios es. Llamamos "errores" a lo que Dios llama "pecados", y con eso minimizamos la gravedad de nuestra condición.
Las historias de Moisés golpeando la roca y de Uzzah extendiendo la mano hacia el arca ilustran con fuerza que Dios no acepta sustitutos a la obediencia, por comprensibles que sean nuestras razones. Moisés no solo desobedeció al golpear en lugar de hablar; además robó la gloria de Dios al decir "sacaremos agua nosotros". Las buenas intenciones de Uzzah tampoco fueron suficientes. Dios es santo, y esa santidad exige una reverencia que va hasta el más mínimo detalle.
La pregunta que atraviesa todo el programa es directa y personal: ¿está nuestra forma de vivir reflejando a un Dios que es Santo, Santo, Santo? Porque ese es el llamado: "Sed santos, porque yo soy santo."
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.