Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 21 septiembre, 2013
La mujer virtuosa de Proverbios 31 no guarda sus recursos para sí misma: extiende su mano al pobre y alarga sus brazos al necesitado. Este versículo, tan cercano al llamado del rey Lemuel en el capítulo anterior, no es una coincidencia. Cuando Dios repite algo, vale la pena detenerse. La compasión hacia los pobres y necesitados no es una sugerencia periférica, sino una marca del corazón transformado por el evangelio. Cristo mismo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos a nosotros. Esa realidad debe moldear la manera en que su pueblo mira y trata a quienes carecen.
Uno de los obstáculos más profundos para vivir con generosidad es el amor al dinero, que Mateo 6 y 1 Timoteo 6 identifican como una raíz de males capaz de extraviar incluso a creyentes. El dinero en sí no es malo; el problema es cuando se convierte en fuente de identidad, seguridad y poder. Como señaló una de las maestras del programa citando a Richard Foster, la mejor manera de destruir ese ídolo es profanarlo, es decir, regalarlo. Cuando uno suelta lo que tiene, descubre que Dios es suficiente.
La pobreza que más conmueve al corazón cristiano no es solo la material, sino la espiritual: aquellos que no conocen al Señor. Nair Carranza, una joven boliviana de 17 años que desde los siete sintió el llamado misionero, encarna esta convicción. Su testimonio ilustra que el desprendimiento no es solo económico; es dejar familia, comodidad y planes propios para seguir a Cristo donde Él llama. Su madre, Odette, también lo ha vivido: orar con gozo y soltar a una hija es, en sí mismo, un acto profundo de generosidad.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.