Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 21 octubre, 2023
Cuando la vida se vuelve demasiado pesada, el primer instinto suele ser quejarse con quien tenemos cerca, llamar a una amiga, o descargar la frustración sobre alguien. Pero esa respuesta, aunque comprensible, no nos lleva a donde realmente necesitamos ir. Este episodio de Mujer para la Gloria de Dios propone que el mejor refugio en medio de la depresión no está en ninguna persona ni circunstancia, sino únicamente en Dios, y lo demuestra a través de la experiencia de Moisés en el desierto.
Moisés lideraba a más de dos millones de personas que, después de cuatro generaciones en esclavitud, no sabían vivir en libertad. Esa inseguridad se convirtió en una avalancha de quejas constantes que cayó sobre él. Aunque Dios estaba proveyendo milagrosamente en cada paso, el pueblo desconfiaba, y Moisés se convirtió en el blanco de toda su frustración. La carga era tan aplastante que llegó a pedirle a Dios que lo matara antes de seguir soportando aquella miseria. Lo que Moisés vivió no era simple cansancio: era el agotamiento profundo de alguien que intentaba cargar en sus propias fuerzas lo que solo Dios podía sostener.
Y ahí está la clave: el problema de Moisés no era la situación, sino el enfoque. Cada vez que se miraba a sí mismo como el responsable de resolverlo todo, la angustia lo consumía. Sin embargo, aun en su peor momento, Moisés hizo algo que marcó la diferencia: fue a Dios. Y Dios le escuchó, le respondió con compasión y le proveyó ayuda concreta, enviándole setenta ancianos para compartir la carga.
Las emociones difíciles, como la frustración y la tristeza, no son enemigas de la fe. Dios las diseñó, en parte, para forzarnos a depender de él. El peligro surge cuando, en lugar de llevarlas al trono de la gracia, las usamos para quejarnos o para intentar resolverlo todo con fuerzas propias. La pregunta que este episodio deja es directa y personal: cuando te sientes abrumada, ¿a dónde vas primero?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.