Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 21 mayo, 2022
Vivir en libertad no es simplemente una aspiración espiritual abstracta: es una batalla real contra paradigmas esclavizantes que llevamos grabados en la mente sin darnos cuenta. Este episodio de Mujer para la Gloria de Dios plantea que muchas creyentes, aunque conocen de memoria que Dios provee, viven como si todo dependiera de su propio esfuerzo, acumulación y productividad. La raíz del problema no está afuera, sino en el corazón: en una cosmovisión formada más por los valores del mundo que por la verdad de la Palabra.
Para ilustrar esto, las conductoras regresan al pueblo de Israel en el desierto. Después de cuatrocientos años de esclavitud en Egipto, los judíos nunca habían recibido alimento sin trabajar para ganarlo. Cuando Dios comenzó a proveer el maná, algunos desobedecieron y guardaron para el día siguiente, y lo que acumularon amaneció podrido y lleno de gusanos. Su avaricia delataba algo más profundo: una falta de fe en que Dios realmente sostendría sus vidas. Dios no los estaba castigando arbitrariamente; los estaba formando para que pasaran de una identidad de esclavos a una de hijos amados y dependientes de Él.
Priscilla Shirer, autora del estudio base, ofrece un contraste útil entre la mentalidad de esclavitud y la de libertad: el esclavo acapara, teme y vive con el puño cerrado; el libre es generoso, confía y vive con las manos abiertas. Una historia compartida en el programa lo encarna bien: un matrimonio misionero que vivió décadas sin seguro médico vio cómo Dios cubrió sus gastos tras un accidente y usó el reembolso para comprarles su primera casa.
El llamado final es a la introspección continua. Nuestras palabras pueden sonar cristianas mientras nuestras acciones siguen siendo paganas. Solo cuando nos detenemos a examinar nuestra cosmovisión a la luz de la Palabra, el Espíritu Santo puede renovar la mente y reemplazar las mentiras acumuladas con la verdad que verdaderamente libera.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.