Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 13 abril, 2024
El feminismo prometió libertad y plenitud para la mujer fuera del hogar, pero los datos cuentan una historia diferente. La filósofa Betty Friedan sostuvo en los años 70 que el rol de ama de casa era impuesto por la cultura y causaba infelicidad, y que la realización verdadera estaba en la vida profesional. Sin embargo, cincuenta años después, censos repetidos revelan lo que se conoce como "la paradoja del contentamiento": hay más mujeres en la fuerza laboral que nunca, y también más mujeres infelices. En Estados Unidos, una de cada cinco mujeres entre 40 y 59 años consume antidepresivos. El camino que parecía recto condujo exactamente al lugar equivocado, tal como lo advierte Proverbios 14:12.
La raíz del problema está en quién define los roles. Cuando la cultura reemplaza a Dios como árbitro del diseño humano, los resultados inevitablemente fallan. La Escritura muestra que antes de la caída, el dominio que Dios entregó al hombre —expresado en el hebreo redá— era benévolo, tierno y orientado al servicio. Adán fue puesto en el huerto para cultivarlo (abad: servir a otros) y cuidarlo (chamar: proteger y guardar). Ese liderazgo no era el de un dictador, sino el de un representante generoso de Dios.
Tras la caída, tanto el hombre como la mujer distorsionaron sus roles. El dominio se volvió abuso, y la respuesta femenina se convirtió en resistencia. De ahí que el movimiento feminista tenga una razón histórica de ser, aunque sus soluciones estén equivocadas. El modelo que Dios concibió y que Cristo encarnó es el del líder que sirve, como lo expresa Marcos 10:42–45. Una de las conductoras comparte cómo ella misma luchó por años buscando imponerse, y cómo solo al abrazar el diseño de Dios encontró la paz que nunca antes había tenido. Ese testimonio resume el llamado del episodio: no evaluar al esposo, sino examinar el propio corazón.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.