Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 14 octubre, 2017
La sangre del Cordero no es simplemente un símbolo religioso antiguo: es la única respuesta al problema más urgente de todo ser humano. Este programa del ministerio Mujer para la Gloria de Dios explora cómo el ritual de la Pascua en Éxodo 12 no fue un evento aislado en la historia judía, sino una imagen precisa y anticipada de lo que Jesucristo haría en la cruz. Cada detalle del cordero pascual apunta a Él: tenía que ser macho sin defecto, representando la vida perfecta de Jesús, el único que nunca pecó. Tenía que tener un año, evocando que moriría joven. Debía ser examinado por cuatro días antes del sacrificio, lo que se corresponde con los seis juicios que Cristo enfrentó, tres ante autoridades judías y tres ante romanas, siendo declarado culpable por los primeros e inocente por los segundos. Incluso el detalle de que ninguno de sus huesos fuera quebrado halla cumplimiento exacto en Juan 19, cuando los soldados, al ver que Jesús ya había muerto, no le fracturaron las piernas como era costumbre.
Pero conocer estos detalles no basta. Lo que Éxodo deja en claro es que la sangre del cordero solo protegía a quienes la aplicaban sobre los postes de su casa. De igual manera, la sangre de Cristo solo salva a quienes se apropian personalmente de su sacrificio. No hay salvación heredada ni colectiva: Dios no tiene nietos, solo hijos.
El programa cierra con una advertencia pastoral importante: hablar de "cubrirse con la sangre" es una expresión espiritual que apunta a la fe personal en lo que Cristo ya hizo de manera completa y definitiva en la cruz. La comunión, como la Pascua, no repite el sacrificio sino que lo recuerda, para que ningún creyente se insensibilice ante la magnitud de lo que costó su salvación.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.