Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 18 enero, 2025
Hay momentos en la vida en que nos sentimos completamente ignoradas por el mundo que nos rodea. Esa sensación de invisibilidad puede llevar a creer que nuestras circunstancias no tienen propósito, que estamos perdiendo el tiempo, que nadie nos ve. Pero este episodio de Mujer para la Gloria de Dios propone una verdad que lo invierte todo: si bien el mundo puede ignorarnos, Dios nunca lo hace.
Para explorar esta verdad, Aileen, Mayra y Cati se adentran en la historia de Agar, la sierva egipcia de Sarai. Agar no llegó a esa casa por elección propia, fue una esclava dada como regalo por el faraón, usada según los intereses de sus amos, y maltratada hasta el punto de huir al desierto. Era, ante los ojos humanos, alguien completamente prescindible. Sin embargo, fue Dios mismo quien la buscó, la llamó por su nombre, y le hizo dos preguntas que no eran por ignorancia sino por compasión: ¿de dónde vienes y adónde vas? Esas preguntas, como las del método socrático, buscaban llevar a Agar a reflexionar sobre su situación y reconocer su necesidad de Dios. El nombre que ella le dio a Dios en ese encuentro lo dice todo: El-Roi, el Dios que ve.
Sara también aparece en este relato, no solo como antagonista, sino como alguien que igualmente cargó con su propia invisibilidad: dejó atrás su familia, su tierra y su estatus para deambular por el desierto, y durante décadas vivió sin ver cumplida la promesa más profunda de su corazón. Dios obró en ella también, y ambas mujeres, con sus fallas y sus heridas, son testimonio de que en la Biblia hay un solo héroe: Dios mismo.
La reflexión que cierra el episodio es directa y personal: nuestra invisibilidad ante el mundo no determina nuestro destino. Lo que Dios hizo por una sierva sin nombre en el desierto, cuánto más lo hará por quienes han confesado a Jesucristo como Señor y Salvador. La pregunta que queda abierta para cada oyente es esta: ¿qué nos impide amar más a Dios para parecernos más a Él?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.