Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 9 agosto, 2025
Vivimos en un momento histórico sin precedentes: ninguna actividad humana había ocupado tanto tiempo en la vida de las personas como lo hacen hoy las pantallas, con un promedio de diez horas y media diarias combinando televisión y dispositivos móviles. Este episodio de Mujer para la Gloria de Dios aborda esa realidad con franqueza y esperanza, explorando el impacto de las redes sociales en la salud mental, las emociones y el bienestar espiritual, especialmente en mujeres y jóvenes.
Los límites no son una imposición humana ni una reacción al pecado: son un reflejo del carácter sabio y amoroso de Dios, establecidos desde Génesis 2, antes de la caída. Así como Efesios 5 nos llama a ser buenos mayordomos del tiempo, hoy necesitamos límites intencionales frente a un entorno diseñado para generar dopamina, capturar la atención y distorsionar la identidad. Los datos son alarmantes: estudios muestran que adolescentes que pasan más de cinco horas diarias en redes sociales tienen 2.5 veces más probabilidades de expresar pensamientos suicidas, y que entre 2010 y 2016 los episodios depresivos graves se incrementaron hasta un 145% en niñas. Una de las anfitrionas, médica de profesión, comparte cómo ella misma, sin darse cuenta, comenzó a percibir como "gordo" un cuerpo normal, evidenciando que nadie es inmune a la distorsión que imponen estas plataformas.
Sin embargo, el mismo estudio que registra esos datos señala que jóvenes con padres involucrados, límites claros y una comunidad de apoyo son significativamente menos vulnerables. La iglesia local tiene un papel irreemplazable: no solo para acompañar a los jóvenes, sino también a sus padres y cuidadores, quienes enfrentan desafíos para los cuales ninguna generación anterior los preparó. La identidad anclada en Cristo —"soy hechura suya, soy amada, tengo un propósito"— es el fundamento desde el cual resistir lo que las redes intentan imponer. Hay esperanza real para quienes deciden pastorear el corazón de sus hijos con intencionalidad, confiando en que Dios sigue siendo soberano aun sobre el mundo digital.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.