Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 8 octubre, 2016
Amar a Dios no es solo una declaración verbal, sino una realidad que se prueba en la obediencia cotidiana y, sobre todo, en los momentos difíciles. Esta es la tensión que recorre este episodio de Mujer para la Gloria de Dios: ¿realmente amamos a Dios más que a cualquier otra cosa, o simplemente le ofrecemos lo que nos sobra? Como el pueblo de Israel en Malaquías, que presentaba animales cojos y enfermos en el altar, también nosotras tendemos a darle a Dios una porción mínima de nuestro tiempo, nuestra energía y nuestra devoción, mientras reservamos lo mejor para nuestros ídolos. Una ilustración concreta lo deja en evidencia: una médico residente cristiana llegó a la sala de descanso y encontró a un colega hindú de rodillas orando a su dios, y en ese momento el Señor le confrontó porque ella misma no había orado en todo el día.
Los ídolos que desplazan ese amor a Dios no siempre son evidentes. Pueden ser relaciones indebidas, pornografía, la insatisfacción matrimonial alimentada por telenovelas, el chisme que busca controlar situaciones, la glotonería o la falta de perdón. Pero detrás de todos ellos hay un denominador común: el orgullo, el pecado que nos hace creer que somos autosuficientes y que no necesitamos de Dios. Jesús trató con severidad a los fariseos precisamente porque su orgullo los cegaba, mientras que extendió ternura a quienes reconocían su necesidad.
La buena noticia es que el Espíritu Santo intercede por nosotras y nos ayuda en nuestra debilidad. Cuando nos arrepentimos y derrumbamos nuestros ídolos, la fe crece como un músculo ejercitado, la obediencia se vuelve más natural y la comunión con Dios se restaura. La vida lejos de Él es vacía; la vida rendida a Él, aunque pase por tribulación, está sostenida por una esperanza incorruptible.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.