Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 13 octubre, 2018
Vivimos en una época paradójica: tenemos más acceso a la Biblia que cualquier generación anterior, y sin embargo pasamos menos tiempo leyéndola directamente. En su lugar, muchas cristianas se alimentan casi exclusivamente de devolucionales, libros de otras mujeres o reflexiones de terceros, dejando que otros consuman la palabra por ellas. Este programa abre una nueva serie sobre cómo estudiar la Biblia confrontando precisamente esa tendencia: nada puede sustituir el contacto directo y personal con las Escrituras, porque es allí donde Dios se revela.
La Biblia no es un libro sobre la humanidad ni sobre nosotras. Es la historia del reino de Dios con su culminación en la persona y la obra de Jesucristo. El Antiguo Testamento apuntaba hacia su venida; el Nuevo lo muestra y apunta hacia su regreso. Conocerlo a Él es el propósito central de toda la Escritura, como Juan 17:3 lo declara claramente. Por eso el estudio bíblico no es un ejercicio opcional ni reservado para seminarios o personas especialmente dotadas. La palabra "teología" simplemente significa estudio de la palabra de Dios, y ese estudio le pertenece a todo creyente, incluyendo a las más sencillas en conocimiento.
Una de las mentiras más eficaces de Satanás ha sido convencer a los creyentes de que la Biblia es demasiado difícil o que no es para ellos, manteniéndolos así en la ignorancia y alejados del crecimiento. Sin embargo, la Escritura cumple funciones concretas en la vida del cristiano: da convicción de pecado, corrige e instruye, produce fecundidad espiritual, sostiene en la perseverancia, genera gozo genuino y actúa como autoridad suprema en doctrina y conducta. Todas estas funciones, respaldadas en pasajes como 2 Timoteo 3:16–17 y Colosenses 3:10, apuntan a una sola dirección: el conocimiento de Dios transforma la vida, y ese conocimiento viene de excavar con diligencia su palabra.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.