Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 4 noviembre, 2023
Los héroes de la fe no estaban blindados contra la depresión, y el rey David lo demuestra con particular claridad. A diferencia de Moisés y Elías, cuya tristeza brotó principalmente de las presiones externas, David también experimentó una depresión nacida desde adentro: la culpa no confesada de su propio pecado. El Salmo 38 lo describe sin rodeos: sus iniquidades lo aplastaban como una carga demasiado pesada, y sus fuerzas se agotaban no tanto por sus enemigos, sino por su propia conciencia.
Sin embargo, la vida de David también muestra el camino de salida. Cuando sus soldados querían apedrearlo tras encontrar sus familias en cautiverio, David no se paralizó ni huyó; se fortaleció en el Señor su Dios, oró, preguntó qué hacer, y Dios respondió con dirección concreta. Este patrón se repite a lo largo de los salmos: David comenzaba en lamento profundo y terminaba en alabanza, no porque las circunstancias cambiaran de inmediato, sino porque su mirada volvía a centrarse en Dios. "¿Por qué te abates, alma mía? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez" resume exactamente ese movimiento interior.
La enseñanza subraya que no toda tristeza es destructiva. La que produce arrepentimiento genuino es, en realidad, obra del Espíritu Santo santificándonos. El problema surge cuando la culpa permanece callada, cuando los ídolos desplazan a Dios del centro, o cuando se busca consuelo en personas o cosas que inevitablemente decepcionan. La depresión, leída a la luz de la Escritura, puede convertirse en una herramienta en manos de Dios para exponer esos ídolos y llevarnos de regreso a Él.
La promesa que atraviesa toda la enseñanza es esta: la depresión no durará para siempre. Cumplirá su propósito en las manos de Dios, y cuando lo haga, el lamento se convertirá en baile.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.