Integridad y Sabiduria
Mujer para la gloria de Dios
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La crucifixión de Jesús

Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo 25 febrero, 2023

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La crucifixión de Jesús no fue simplemente una ejecución: fue el resultado calculado de un sistema de tortura perfeccionado para infligir el mayor dolor posible durante el mayor tiempo posible. Los romanos, que adoptaron esta práctica de los persas, la convirtieron en una ciencia del sufrimiento. Equipos especializados llamados Cuaternion, liderados por un Exactor Mortis, experimentaban con distintas posiciones y métodos para maximizar la agonía del prisionero. La flagelación previa determinaba si la víctima moriría pronto o sería mantenida viva por días. Los clavos no atravesaban las palmas, sino las muñecas, donde el nervio radial garantizaba un dolor insoportable. En la cruz, cada respiración exigía empujarse sobre piernas y espalda laceradas, hasta que la asfixia y la pérdida de sangre consumían al crucificado lentamente.

En medio de todo ese horror, Jesús no pronunció palabras de odio ni de venganza. Su primera respuesta fue orar por quienes lo torturaban: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen." Mientras los soldados se repartían su ropa como burla, él intercedía por ellos. Esa reacción confronta directamente la pregunta que recorre toda la enseñanza: conscientes del alto estándar de santidad de Dios, ¿seríamos nosotras capaces de pagar ese precio?

La respuesta es no, y precisamente por eso el episodio del ladrón en la cruz resulta tan revelador. Rodeado por una muchedumbre que insultaba a Jesús, uno de los criminales crucificados junto a él tomó un camino completamente distinto: lo reconoció como inocente, confesó su propia culpa y le pidió ser recordado en su reino. Lo que ocurrió en ese hombre no fue producto del ambiente ni de una decisión racional: fue obra sobrenatural del Espíritu Santo. Su salvación en ese momento, sin tiempo ni posibilidad de conocer a Jesús de otra manera, es presentada como evidencia poderosa de que la salvación es un regalo de Dios, tal como lo expresa Efesios 1:5–9.

Catherine Scheraldi de Núñez

Catherine Scheraldi de Núñez

Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.

Mayra Beltrán

Mayra Beltrán

Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.

Aileen Pagán de Salcedo

Aileen Pagán de Salcedo

Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.

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