Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 5 abril, 2025
La vergüenza puede hacernos creer que ya no hay lugar para nosotras en la historia de Dios. Pero la vida de Pedro demuestra lo contrario: que el Señor no descarta a quienes le fallan, sino que los restaura con una gracia que va más allá de lo que cualquiera podría merecer.
Pedro conoció los dos extremos. Caminó sobre el agua en medio de una tempestad, reconoció a Jesús como el Cristo en Cesárea de Filipo, y defendió a su Señor con valentía en el huerto, arriesgando su propia vida. Pero también fue el mismo hombre que, pocas horas después de jurar que nunca lo abandonaría, lo negó tres veces con juramentos y maldiciones. Y en el momento preciso en que cantó el gallo, Jesús se volvió y lo miró. Esa mirada lo quebró. Pedro salió y lloró amargamente.
Lo que hace este relato tan poderoso no es la caída, sino lo que vino después. Cuando el ángel anunció la resurrección, no dijo simplemente "díganles a los discípulos": dijo "díganles a los discípulos y a Pedro". Ese nombre pronunciado en medio del dolor es una señal del perdón que ya estaba en camino. Y en la playa, al amanecer, Jesús lo restituyó tres veces, una por cada negación, confiándole el cuidado de sus ovejas. El Pedro que recibió ese encargo ya no era el hombre seguro de sí mismo de la última cena; era un hombre quebrantado, consciente de sus limitaciones, y por eso mismo, listo para el ministerio.
El mismo Pedro que vivió todo esto escribió después: "Humillaos bajo la poderosa mano de Dios, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros." La vergüenza no tiene la última palabra. Cristo sí.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.