Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 21 septiembre, 2019
El pecado no es un "error" ni un tropiezo menor: es una realidad que, cuando el creyente la mira de frente, aplasta como una carga demasiado pesada para cargar solo. Eso es exactamente lo que experimenta David en el Salmo 38. Lejos del guerrero victorioso, aquí aparece un hombre postrado, con el cuerpo agotado, la conciencia herida y el corazón sin fuerzas, reconociendo que él mismo es la causa de su mal. Lo notable no es que David haya caído, sino cómo reaccionó: sin minimizar lo que hizo, sin llamarlo "error", sino confesándolo como iniquidad delante de un Dios que todo lo ve.
Este Salmo invita a preguntarse qué tanto nos duele hoy nuestro propio pecado. El programa señala que la angustia genuina por haber fallado a Dios es una señal de vida espiritual: es el Espíritu Santo trayendo convicción, como dice Juan 16:8. El creyente que ya no se conmueve ante su pecado debe examinarse, porque el pecado actúa como una anestesia que va adormeciéndonos poco a poco hasta que ya no sentimos el daño que estamos causando, en nosotros mismos y en quienes nos observan.
David también entendía algo que lo sostenía en medio de esa angustia: solo Dios podía rescatarlo. No sus amigos, que se mantuvieron a distancia, no sus propias fuerzas, que lo habían abandonado. Solo el Señor. Por eso, como oveja muda ante el trasquilador, prefirió el silencio a la autodefensa, confiando en que Dios obraría con justicia. En ese mismo silencio confiado, el Salmo apunta ya hacia Cristo, el Salvador que David no conocía por nombre pero que su corazón necesitaba y esperaba.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.