Integridad y Sabiduria
Mujer para la gloria de Dios
Mujer para la gloria de Dios

De un corazón airado a un corazón manso

Aileen Pagán de Salcedo 25 octubre, 2025

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La ira no es simplemente una emoción incontrolable: es una cuestión del corazón que revela nuestros ídolos más profundos. Esta es la tensión que recorre el episodio de Mujer para la Gloria de Dios, donde Kathy, Mayra y Aileen continúan su serie sobre la ira estudiando la vida de Moisés como ejemplo de cómo Dios puede transformar a un hombre iracundo en un siervo humilde.

Moisés comenzó su historia como un hombre poderoso, criado en el palacio del faraón, con educación, prestigio militar y autoridad. Pero a los cuarenta años, movido por la injusticia que veía sobre el pueblo judío, mató a un egipcio y escondió su cuerpo en la arena. Los romanos lo decían bien: "la ira es una locura breve." Aquella acción, nacida de una mezcla de poder, orgullo e ira sin control, lo obligó a huir y pasar otros cuarenta años en el desierto apacentando ovejas ajenas. Sin embargo, fue precisamente ese desierto lo que lo transformó. Cuando Dios lo llamó desde la zarza ardiente, ya no era el hombre altanero de antes: era alguien que reconocía su incapacidad y necesitaba de Dios para cumplir su llamado.

La vida de Moisés también muestra que la ira puede ser justa. Cuando confrontó al faraón por décima vez, salió "ardiendo en ira" —y esa ira sí cumplía los tres criterios de una ira justa: estaba contra el pecado, enfocada en Dios y canalizó hacia una acción constructiva. Pero el episodio de la peña en el desierto de Zin advierte sobre algo más sutil: incluso un hombre tan cercano a Dios como Moisés podía ceder al ídolo del yo. Al decir "sacaremos agua de esta peña", tomó inapropiadamente el lugar de Dios, y eso le costó no entrar a la tierra prometida.

El principio es claro: a quien mucho se le ha dado, mucho se le demandará. Quienes lideran —en la iglesia, en el hogar, en cualquier esfera— están llamados a representar a Dios como el Rey misericordioso y lento para la ira que Él es. La misericordia y la gracia con que Dios nos trata cada día debe ser el mayor estímulo para aprender a controlar la ira y vivir de una manera que lo glorifique.

Aileen Pagán de Salcedo

Aileen Pagán de Salcedo

Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.

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