Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 25 agosto, 2018
El corazón humano tiene un vacío que solo Dios puede llenar, y cuando buscamos llenarlo con la apariencia exterior, el amor de un esposo o la maternidad, terminamos atrapadas en una insatisfacción sin fin. Este es el hilo que recorre el episodio, enmarcado en una miniserie sobre la imagen del cuerpo desde una perspectiva bíblica frente a la perspectiva secular. El mundo, bajo la influencia del príncipe de este siglo, sobreenfatiza la belleza exterior como fuente de valor y plenitud. Sin embargo, como señala 1 Samuel 16:7, Dios no mira la apariencia sino el corazón.
La historia de las hermanas Raquel y Lea ilustra esta verdad con una honestidad que incomoda. Lea, la que no era bella, vivió ignorada por su esposo Jacob, quien amaba con locura a su hermana menor. Con cada hijo que nacía, los nombres que Lea les ponía revelan un corazón que poco a poco fue desplazando su mirada de Jacob hacia el Señor. Cuando nació su cuarto hijo, Judá, ella ya no pedía el amor de su esposo: simplemente alabó a Dios. Y no es coincidencia que de la tribu de Judá vendría el Mesías.
Raquel, en cambio, lo tenía todo según el mundo: belleza y un esposo que la adoraba. Sin embargo, su esterilidad la consumía. Cuando finalmente tuvo a José, en lugar de dar gracias, pidió inmediatamente otro hijo. Sus anhelos nunca descansaron. Esta imagen, tan parecida a la de Adán y Eva codiciando lo único prohibido, refleja la condición de toda alma que busca en las criaturas lo que solo el Creador puede dar.
La enseñanza cierra con una advertencia pastoral: usar los hijos para ganar o retener a un hombre es manipulación y pecado, y la historia de Lea lo confirma. Ningún hijo, ningún esposo, ninguna cirugía ni dieta puede llenar ese vacío interior. Solo en Cristo, como promete Juan 10:10, hay vida plena y verdadera satisfacción.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.