Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 8 julio, 2023
La comparación y la envidia no son simples debilidades emocionales: son expresiones de un corazón que ha desplazado a Dios del centro y ha entronizado ídolos en su lugar. El episodio de Lea y Raquel en Génesis lo ilustra con una honestidad que incomoda. Lea idolató a Jacob, su esposo, y por años intentó manipular su situación dándole hijos para ganarse su amor. Raquel, en cambio, tenía todo lo que Lea anhelaba —belleza, posición, el amor incondicional de Jacob— y aun así vivió frustrada, porque hizo un ídolo de la maternidad y, en el fondo, de sí misma. Ninguna de las dos encontró paz en lo que buscaba, porque buscaban en el lugar equivocado.
Lo que separa el final de estas dos historias es revelador. Lea fue progresando espiritualmente, y los nombres que puso a sus hijos lo evidencian: del primer hijo, cuyo nombre clamaba por el amor de su marido, al cuarto, Judá, cuyo nombre significaba "alabaré al Señor". Raquel, en cambio, murió sin ese giro. Cuando Dios finalmente le dio un hijo, su primera reacción fue pedir otro, incapaz de reconocer la gracia recibida. La rivalidad que vivieron estas hermanas marcó a sus hijos de tal manera que los hermanos de José llegaron a venderlo como esclavo, repitiendo los patrones de envidia que habían visto en casa.
La historia de José, sin embargo, muestra el otro lado de esa misma moneda: un hombre que entendió lo que su madre nunca pudo ver, que los planes de Dios trascienden el dolor y la injusticia. Su respuesta a sus hermanos —"vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó en bien"— es el fruto de un corazón que confió en la soberanía divina en lugar de intentar controlarla. La pregunta que queda abierta para cada oyente es directa y necesaria: ¿nos estamos comportando más como Raquel o como Lea cuando finalmente se rindió a Dios?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.