Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 28 mayo, 2022
El descanso no fue diseñado por Dios para su propio beneficio, sino para el nuestro. Dios mismo descansó el séptimo día sin necesitarlo —porque como afirma Isaías 40:28, Él no se fatiga ni se cansa— precisamente para declarar su soberanía sobre toda la creación y modelar para sus criaturas la necesidad de detenerse. Cuando honramos este límite que Dios estableció, estamos reconociendo que Él es el dueño soberano de todo, y que nosotras somos tan solo gerentes de lo que Él nos ha confiado. Ignorar ese límite, como hicieron Adán y Eva, es una declaración de guerra contra su autoridad.
Guardar el día de reposo tiene un propósito profundamente transformador: nos recuerda que nuestro valor no está en nuestra productividad, sino en ser el pueblo escogido de Dios. La cultura nos entrena a trabajar sin parar, y Satanás aprovecha esa inercia para mantenernos lejos de Dios. Cuando la productividad se convierte en el centro de nuestra identidad, se vuelve un ídolo. Las señales son claras: dejamos de dormir, descuidamos las relaciones y vivimos irritables, con una mecha muy corta que daña todo a nuestro alrededor.
La solución no es trabajar menos por capricho, sino aprender a depender más de Dios. Una de las presentadoras comparte que, tras años de entrenamiento médico sin dormir, comenzar a descansar no redujo su productividad, sino que la aumentó y le permitió escuchar con mayor claridad la voz del Señor. Esther misma esperó una segunda cena antes de hablar al rey, y esa pausa fue crucial. Descansar a la manera de Dios es un acto de fe y obediencia que produce paz, claridad y un testimonio poderoso ante nuestros hijos y quienes nos rodean.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.