Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 3 agosto, 2024
Vivimos en un mundo que ha convertido la belleza física en un ídolo, y muchas mujeres —sin darse cuenta— organizan su vida alrededor de ese estándar. La pregunta que este episodio de Mujer para la Gloria de Dios plantea desde el inicio es directa y desafiante: ¿mi objetivo en la vida es ser la más bella, o hacer que Dios luzca bien en mí? Esa tensión es el corazón de todo lo que se comparte.
La raíz de esta idolatría no es moderna. Las anfitrionas señalan que el primer ser creado con belleza perfecta fue Lucifer, descrito en Ezequiel 28 como "sello de la perfección" y "perfecto en hermosura". Pero fue precisamente esa belleza la que lo llevó a compararse con Dios, a envanecerse, y a caer. Esa misma dinámica opera hoy cuando las mujeres construyen su identidad sobre su apariencia: la comparación produce inseguridad, la inseguridad produce esclavitud, y la esclavitud aleja del propósito para el que Dios las diseñó. No es casual que el príncipe de este mundo, que fue bello, sea quien promueve la belleza como valor supremo.
Frente a esto, la Biblia ofrece un contraste sorprendente: Isaías 53 describe a Jesús como alguien sin aspecto hermoso ni majestad. Si la belleza física fuera una prioridad, el Hijo de Dios habría sido el hombre más bello de la historia. Y sin embargo no lo fue. Lo que sí cultivó —y lo que 1 Pedro 3:3–4 llama precioso delante de Dios— es "el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno".
La actriz Candice Bergen lo expresó con honestidad: la belleza es algo que uno alquila por un tiempo. Construir la identidad sobre ella es edificar sobre arena. En cambio, quien crece en Cristo descubre que el hombre interior se renueva de día en día, y esa renovación produce una belleza real, contagiosa y duradera que ningún retoque puede imitar.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.