Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 11 octubre, 2014
La forma en que una mujer se viste no es un asunto trivial de estética personal: es una declaración sobre lo que habita en su corazón. Ese es el punto de partida de este programa, que toma como texto base 1 Timoteo 2:9-10 y contrasta a la mujer que se viste con pudor y modestia —cuya belleza apunta a Cristo— con la mujer imprudente de Proverbios 7:10, descrita como astuta de corazón y vestida como ramera. La diferencia no es solo exterior; es una diferencia de cosmovisión. La cultura popular empuja a las mujeres —y cada vez más a las niñas— hacia una apariencia que busca atención, aceptación y afecto a través de la sensualidad, convirtiendo el cuerpo en mercancía en lugar de honrarlo como regalo de Dios.
El programa ancla este tema en Génesis 3, y ese movimiento hacia los orígenes es revelador. Antes de la caída, la desnudez de Adán y Eva era expresión de pureza e inocencia. Pero cuando pecaron, sus ojos se abrieron y la vergüenza entró por primera vez en la experiencia humana. Ellos intentaron cubrirse con hojas, pero esa cobertura fue insuficiente. Solo Dios pudo vestirlos adecuadamente, sacrificando un animal y cubriéndolos con su piel —señal anticipatoria del sacrificio de Cristo, el Cordero que cubre nuestro pecado y nos viste con su justicia.
Esa verdad transforma la conversación sobre la modestia. No se trata únicamente de no hacer pecar a los hombres, sino de vivir como mujeres que han sido vestidas por Dios mismo. Una oyente de Nueva York compartió en vivo cómo, al convertirse, comenzó a orar específicamente por su forma de vestir y experimentó un cambio genuino. Ese testimonio ilustra bien la idea central: cuando Cristo entra en una vida, la transformación se ve también por fuera. La pregunta que queda abierta es práctica e íntima a la vez: ¿cuánto tiempo invierto en el exterior comparado con lo que invierto en cultivar el interior?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.