Catherine Scheraldi de Núñez, Mayra Beltrán y Aileen Pagán de Salcedo • 24 enero, 2015
Hay pecados que se cometen en privado, pero que el mundo se encarga de hacer públicos. Esa es la realidad que enfrentaron dos mujeres en los evangelios: la mujer sorprendida en adulterio y la mujer pecadora que ungió los pies de Jesús. Ambas cargaban una reputación que las precedía, y ambas se encontraron cara a cara con Jesús en medio de su vergüenza. Lo que ocurrió en esos encuentros revela algo profundo sobre la gracia de Dios y sobre el engaño del corazón humano.
En el caso de la mujer adúltera, los escribas y fariseos la arrastraron al templo —sin el hombre que pecó con ella, violando así la misma ley que pretendían aplicar— para usarla como trampa contra Jesús. El silencio de Cristo los confrontó más que cualquier argumento. Uno a uno, comenzando por los de mayor edad, se fueron retirando, porque una conciencia culpable no necesita acusador. Jesús no minimizó su pecado, pero tampoco violó la ley: sin testigos que la condenaran, la liberó con una sola instrucción: "Vete. Desde ahora no peques más." La gracia no ignora el pecado; lo perdona y llama a la santidad.
La mujer pecadora de Lucas 7 buscó a Jesús por iniciativa propia, entrando sin invitación a la casa de un fariseo orgulloso. Lo que hizo —lavar sus pies con lágrimas y secarlos con su cabello— era escandaloso para todos los presentes. Pero mientras Simón la juzgaba, Jesús usó su acto para exponer el orgullo y la frialdad del anfitrión, quien ni siquiera le había ofrecido agua para los pies. El que más ha sido perdonado, más ama.
Estas dos historias dejan una pregunta abierta para cada oyente: ¿nos acercamos a Dios como el fariseo, convencidos de nuestra propia rectitud, o como estas mujeres, con el corazón quebrantado y sin nada que esconder?
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Mayra Beltrán está comprometida a honrar el diseño de Dios para la mujer. Viuda de Federico Ortiz, madre de dos y abuela de tres. Graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Sirve como consejera y coordinadora del Ministerio de Mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.