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Lo que aprendí mientras esperaba por un esposo

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Encarnando el Evangelio

Pasé muchos años de mi vida queriendo casarme. A veces no sabía si alguna vez me casaría. Durante esta temporada de soltería fue muy útil llegar a la comprensión de que vivir con un deseo insatisfecho, como querer casarse, no significaba que estuviera viviendo en un descontento pecaminoso.

Llegué a esa conclusión, en parte, mirando la imagen bíblica de Cristo como el Novio y su iglesia como la novia. Reconocí que, así como el matrimonio era una imagen de Cristo y de la iglesia, esperar con anhelo por un esposo podría ser una imagen de la iglesia esperando el regreso de Cristo. Me di cuenta de que podía ser una encarnación viviente de lo que la iglesia debía ser en esta vida, incluso si no tenía el matrimonio que anhelaba, e incluso si todavía vivía con ese profundo deseo interno. Estas realidades realmente me ayudaron a ver el retrato de que la iglesia está destinada a estar observando, esperando y orando por el regreso de Cristo.

Darme cuenta de esta verdad invirtió mi anhelo por un cónyuge con significado teológico. Cuando esperas a un cónyuge, no estás seguro de si esos anhelos se van a cumplir en esta vida. Del mismo modo, mientras esperamos a Cristo, no estamos seguros de si regresará o no en nuestra vida. Sin embargo, sabemos que este anhelo se cumplirá en última instancia en la vida venidera, cuando el Novio se reunirá con su iglesia para siempre.

Servir en la soltería

La otra comprensión que fue muy útil para mí durante mi temporada de espera de un esposo fue reconocer que no fue un tiempo desperdiciado. Si alguna vez te casas o no, estás viviendo la vida que Dios tiene para ti en este momento. No es sólo preparación. Así que participa plenamente en la iglesia y vive plenamente tus dones ahora. Si Dios no te ha dado matrimonio, te ha dado todo lo que necesitas para vivir en su voluntad y servir al cuerpo de Cristo en tu soltería.

Por supuesto, es cierto que servir a Dios como una persona soltera es diferente a servir a Dios como una persona casada, y servir como soltera puede no ser tu primera opción. Pero fue muy útil para mí reconocer que esta vida no es mi única oportunidad de felicidad y esta vida algún día parecerá muy corta. Así que necesito usar mi tiempo como una persona soltera, ya sea unos pocos años o toda la vida, para involucrarme plenamente en el cuerpo de Cristo y servirle y glorificarlo con cada día que Él me ha dado.

Traducido por el equipo de Ezer con el permiso de Crossway.org