Integridad y Sabiduria

La observación y comprensión Bíblica (parte 1)

Jeanine Martínez 22 mayo, 2018

Leer la Biblia sin entender lo que realmente dice es como escuchar solo un lado de una conversación telefónica y asumir que sabemos todo lo que pasó. Esta clase introduce el primer paso del estudio bíblico inductivo: la observación, que consiste en detenerse a ver qué dice el texto antes de saltar a interpretarlo. Muchos cristianos se acercan a la Escritura buscando confirmar lo que ya creen, en lugar de permitir que la Palabra les hable primero. Jeanine Martínez ilustra esto con las cartas de Pablo: estamos leyendo respuestas a preguntas que no escuchamos, y si no tenemos cuidado, rellenamos los espacios en blanco con nuestra propia imaginación.

La clase se sumerge en Colosenses 1:13-23 para modelar cómo observar un texto. Antes de interpretar, hay que notar quién habla, de quién se habla, qué palabras se usan y qué contrastes aparecen. El pasaje revela que el Padre nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo, en quien tenemos redención. Cristo es presentado como la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación —no porque fue creado, sino porque tiene supremacía sobre todo—, aquel por quien y para quien todas las cosas existen. Observar estos detalles no es un ejercicio académico frío; es el camino para que Dios abra nuestros ojos a su grandeza. Cuando vemos quién es Cristo y lo que hizo por nosotros al reconciliarnos mediante su sangre, la Biblia deja de ser una medicina amarga o una comida nutritiva pero insípida, y se convierte en un manjar que alimenta el alma y produce gozo.

  1. Según la clase, ¿cuál es el paso que debe preceder siempre a la observación del texto bíblico, y por qué es indispensable para no caer en la autosuficiencia al estudiar la Palabra?

  2. En Colosenses 1:13-14, ¿qué dos acciones realizó el Padre a favor de los creyentes, y qué implica la palabra "dominio" (esclavitud) sobre nuestra capacidad de liberarnos a nosotros mismos?

  3. La clase menciona tres formas en que los creyentes suelen acercarse a la Biblia: como medicina, como nutrición o como manjar. ¿Cuál describe mejor tu actitud actual hacia la lectura bíblica, y qué tendría que cambiar para que la Palabra se convierta en un deleite genuino para ti?

  4. El pasaje afirma que antes éramos enemigos de Dios, ocupados en malas obras, pero ahora somos presentados santos, sin mancha e irreprensibles. ¿De qué te salvó Cristo específicamente a ti, y cómo afecta recordar eso tu gratitud diaria?

  5. Si alguien en tu grupo dijera que no necesita herramientas ni método para estudiar la Biblia porque "el Espíritu Santo le revela todo directamente", ¿cómo responderías a la luz de lo que esta clase enseña sobre la observación cuidadosa del texto?