Enrique Crespo • 22 febrero, 2023
Vivir con la mente en los cielos y los pies en la tierra no es una tensión imposible, sino la vocación de todo creyente. Elías y Eliseo lo demostraron en medio de persecución y circunstancias difíciles: no decían "delante de quien estuve" ni "delante de quien estaré", sino "delante de quien estoy" ahora mismo. Esa conciencia constante de la presencia divina en el presente es el corazón de una vida de piedad auténtica.
Los puritanos del siglo XVI encarnan ese mismo principio en la historia de la iglesia. Su nombre surgió de su deseo de purificar la iglesia de Inglaterra de influencias mundanas, y desde sus raíces calvinistas buscaron que cada área de la vida reflejara el carácter de Dios. Una de sus herramientas más sencillas y poderosas era el catecismo menor de Westminster: desde niños, sus hijos aprendían que "Dios está en todas partes", y esa verdad básica sobre la omnipresencia divina moldeaba su manera de ver el trabajo, el hogar y cada actividad cotidiana.
El pastor Crespo recoge la reflexión del teólogo Riken para resumirlo bien: la meta de la espiritualidad no es elevar el alma por encima de las actividades terrenales, sino traer el cielo a esas actividades. Primera de Corintios 10:31 lo confirma: "ya sea que coman, que beban, o que hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios." Eso no es un sello vacío que justifica cualquier cosa, sino un llamado a que todo lo que hagamos refleje el carácter de Dios con calidad, santidad y amor hacia los demás.
1. ¿Qué significa, según esta clase, que Elías y Eliseo dijeran "delante de quien estoy" en lugar de "delante de quien estuve" o "delante de quien estaré"? ¿Por qué ese detalle es importante para entender la vida de piedad?
2. ¿Cuál era el propósito central del movimiento puritano y qué herramienta de enseñanza usaban para formar a sus hijos desde pequeños en la conciencia de la presencia de Dios?
3. Piensa en tu rutina diaria: trabajo, comidas, conversaciones, descanso. ¿En cuáles de esas actividades actúas con la conciencia de que Dios está presente, y en cuáles esa conciencia desaparece? ¿Qué lo explica?
4. El pastor Crespo advierte que decir "hago esto para la gloria de Dios" puede convertirse en un cliché vacío. ¿Has usado alguna vez esa frase de esa manera? ¿Qué diferencia hay entre usarla como etiqueta y vivirla de verdad?
5. Si la meta de la espiritualidad es "traer el cielo a las actividades terrenales" y no escapar de ellas, ¿cómo debería cambiar la forma en que tu comunidad de fe piensa sobre temas como el trabajo, la familia o el entretenimiento?