La Gran Comisión no es simplemente un llamado a ir —es un llamado a hacer discípulos. Esa es la distinción que organiza todo el devocional colectivo sobre Mateo 28:16–20: en el idioma original, "hacer discípulos" es el único imperativo del pasaje, mientras que "yendo", "bautizando" y "enseñando" son participios que describen cómo se cumple esa acción central. Ir, bautizar y enseñar no son fines en sí mismos; son los medios por los cuales se forma a alguien que sigue, defiende y obedece las enseñanzas de Cristo.
El pastor Crespo destaca que discipular no es solo transferir información. La instrucción de Jesús es enseñar a los nuevos creyentes a guardar todo lo que él mandó, es decir, a cumplirlo. Pone un ejemplo concreto: si le enseño a alguien que la Biblia dice "no matarás" pero no le enseño a controlar su temperamento, no estoy cumpliendo la labor completa. El discipulado apunta a la transformación de la vida, no solo al conocimiento doctrinal.
Esa tarea tiene un alcance enorme —todas las naciones, hasta el fin del mundo— pero el texto también ofrece el recurso para llevarla a cabo: la presencia constante de Jesús. Su promesa "yo estaré con vosotros todos los días" no es un consuelo genérico; es la garantía específica para quienes hacen discípulos.
El devocional concluye con tres aplicaciones prácticas: predicar a los que están cerca, identificar etnias e inmigrantes en nuestro propio país para alcanzarlos con el evangelio, e involucrarse en las misiones globales —ya sea yendo, orando, ofrendando o apoyando a misioneros—. Nadie queda exento de esta responsabilidad.
1. En Mateo 28:16–20, solo uno de los cuatro verbos principales es un imperativo en el idioma original. ¿Cuál es, y qué implica eso para entender qué es lo más importante en la Gran Comisión?
2. El texto dice "enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado." ¿Qué diferencia hay entre enseñar contenido doctrinal y enseñar a guardar u obedecer ese contenido? ¿Puedes dar un ejemplo concreto de esa diferencia?
3. Piensa en las personas de tu entorno inmediato —familia, vecinos, compañeros de trabajo. ¿Estás haciéndoles discípulos activamente, o das por sentado que alguien más lo hará? ¿Qué te frena?
4. El pastor Crespo señala que la presencia de Jesús en el versículo 20 fue prometida específicamente para quienes hacen discípulos. ¿Cómo cambia esa perspectiva la manera en que enfrentas el temor o la sensación de incapacidad cuando piensas en evangelizar o discipular a alguien?
5. No todos tienen el llamado a ser misioneros en otro país, pero todos están llamados a involucrarse en las misiones. ¿De qué formas concretas puede una persona que no puede salir de su ciudad participar fielmente en la Gran Comisión, y cómo podría un grupo pequeño apoyarse mutuamente en eso?