Integridad y Sabiduria

El Dios encarnado

Joan Veloz 26 enero, 2018

La fe cristiana descansa sobre una afirmación que no admite matices: Jesucristo no es simplemente un gran maestro o un profeta iluminado, sino Dios mismo encarnado. El apóstol Juan abre su evangelio declarando que el Verbo existía desde el principio, estaba con Dios y era Dios, y que todas las cosas fueron hechas por medio de él. Esta verdad ha sido atacada a lo largo de la historia por movimientos como el arrianismo, el gnosticismo, y en tiempos recientes por grupos como los Testigos de Jehová y los mormones, que reconocen a Jesús pero niegan su divinidad plena. Sin embargo, negar que Jesús es Dios equivale a desmoronar todo el fundamento del cristianismo, pues nuestra salvación depende de que fue Dios mismo —el único perfecto— quien pagó por nuestros pecados.

Las evidencias bíblicas de la divinidad de Cristo son abundantes: sus atributos divinos (eternidad, omnisciencia, omnipresencia, omnipotencia e inmutabilidad), sus nombres que lo identifican con Dios (Adonai, Emanuel, el Yo Soy, Rey de reyes), sus milagros que solo Dios podía realizar, y sus propias afirmaciones de ser uno con el Padre. Frente a estas declaraciones solo quedan dos opciones: o Jesús es Dios, o es un mentiroso. La clase cierra con una pregunta penetrante: ¿cómo manejamos el hecho de que aquel que fue traspasado en la cruz por amor a nosotros es el mismo Dios que creó y sostiene todas las cosas? Responder a esa realidad debería transformar nuestra adoración y nuestra vida.

  1. Según la clase, ¿cuáles son los cinco atributos de Jesús que lo identifican como Dios, y qué textos bíblicos los respaldan?

  2. ¿Por qué el pastor afirma que negar la divinidad de Jesús hace colapsar toda la fe cristiana? ¿Qué relación tiene esto con la naturaleza de nuestra salvación?

  3. Cuando escuchas que Dios mismo —el creador y sustentador de todas las cosas— se clavó en una cruz por ti, ¿qué respuesta concreta produce eso en tu vida diaria, más allá de un sentimiento de gratitud?

  4. La clase menciona que cada creyente es evidencia viva de que Jesús es Dios, porque él nos resucitó espiritualmente. Si alguien te preguntara qué cambió en ti desde tu conversión, ¿podrías señalar algo tan concreto como el ciego que dijo "yo era ciego y ahora veo"?

  5. El texto de Tito 2:12-13 habla de vivir "aguardando la esperanza bienaventurada" de la manifestación de Cristo. En la práctica, ¿cómo se ve una vida que realmente aguarda el regreso de Jesús, y qué la distingue de una vida cristiana que simplemente cumple con deberes religiosos?