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Un recuerdo oportuno en el día de la mujer…

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Mujer, no importa en cual momento de tu vida estés, o cual sea tu llamado, hoy es un buen día para recordarte que el verdadero gozo solo puede provenir de Cristo.

El mundo tratará de convencerte de lo contrario y muchas nos hemos dejado engañar. No desmayes, cuando te veas cayendo en esa sutil mentira… ¡Detente! Reconoce tu pecado.

En este día internacional de la mujer, no te enfoques en tus logros o en lo que al mundo le gusta llamar el empoderamiento femenino. Recuerda de donde deberían estar tu descanso, identidad y satisfacción:

Descanso

“Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas.” (Mateo 11:29)

En nuestro caminar cristiano, tenemos altas y bajas en nuestra relación con el Señor. Hemos pasado por épocas de llenura espiritual y por periodos que solo podrían ser descritos como desiertos. Conocemos cara a cara la ansiedad que nos inunda en situaciones de incertidumbre, la lucha de querer estar en control en todo momento y la falta de dominio propio en situaciones donde pecamos con nuestra ira.

Hermana, sin importar donde te encuentres ahora mismo, recuerda que el Señor está en control y nuestro verdadero descanso está en Cristo.

Identidad

“Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20)

Quizás hayas sido llamada a cuidar de tu casa y de tus hijos; o tal vez Dios te haya puesto en una posición laboral igual de demandante; o tal vez estás estás en una etapa de tu vida donde tu preparación académica parece serlo todo. Recuerda, solo el Señor podrá llenar tu corazón.

Sin importar en cual momento de tu vida estás o cual sea Tuy llamado, todas tenemos en común que nuestra identidad está en Cristo.

Satisfacción

“Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:12-13)

Como cristianas, todas hemos escuchado alguna vez que nuestra verdadera satisfacción está en Cristo pero el mundo nos dice diariamente lo opuesto. Siempre hay algo nuevo que comprar, algo nuevo que probar o algo nuevo que podamos mejorar.

Cuando te veas cayendo en esta mentira, recuerda que nuestra verdadera satisfacción está en Cristo.

No podemos encontrar verdadero gozo en el entretenimiento, en el trabajo, en la crianza, ni aún en pensar que tenemos todo bajo control. No permitas que las ansiedades y las pruebas te hagan volver a creer una y otra vez estas mentiras.

Hoy, en el día de la mujer, el mundo nos llama a celebrar el “simple hecho” de ser mujer. Pero recuerda que, si estamos en Cristo, tenemos un mayor motivo de celebración. Más que mujeres, somos hijas de Dios y nuestra verdadera satisfacción, identidad y descanso están en Él.