Catherine Scheraldi de Núñez • Plenaria 3 • 14 noviembre, 2025
Vivir en un mundo caído significa enfrentar dolor, abandono y circunstancias que no comprendemos. Catherine Scheraldi, en esta plenaria de la Conferencia EZER 2025, sostiene que el sufrimiento no contradice el amor de Dios, sino que es precisamente uno de los instrumentos que él usa para transformarnos y acercarnos a él. La pregunta no es si sufriremos, sino cómo responderemos cuando el dolor llegue.
El Salmo 22 estructura toda la enseñanza. David clama desde un lugar de desesperación absoluta —rodeado de enemigos, sintiéndose abandonado, al borde de la muerte— y sin embargo, no dirige su corazón según lo que siente, sino según lo que sabe. Trae a su memoria la fidelidad de Dios con sus padres, habla verdad a sus propias emociones y sostiene su confianza en aquel que lo eligió desde el vientre. Catherine señala que este mismo salmo contiene 33 profecías cumplidas en el Calvario, lo que revela que cuando David se sentía más solo, Dios estaba tan cerca que el Espíritu Santo estaba revelando lo que ocurriría mil años después.
Jesús mismo vivió esta experiencia en su plenitud. Su clamor en la cruz —"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"— no fue una cita memorizada, sino el grito genuino del Hijo que cargó nuestros pecados y sintió la distancia con el Padre. Ese sufrimiento real es precisamente lo que lo convierte en un Salvador que comprende cada herida nuestra.
La guerra, afirma Catherine, se gana en la mente. Debemos destruir especulaciones y razonamientos que se levantan contra Dios, y poner todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo. El dolor tiene propósito; la eternidad es la perspectiva correcta; y el Príncipe que nos buscó una vez regresará para completar lo que comenzó.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.